1 Momento Estelar
Un equipo de 575 W, operador incluido y una hora en sitio. Es el nivel correcto cuando pesa un momento y nada más: el vals, la entrada triunfal o el brindis.
Paquete 1 Momento Estelar$8,500 + IVA. Dos follow spots en ángulos opuestos, dos operadores y 4 horas continuas de operación. Adiós a la media cara en sombra.
Mira dos fotos del mismo instante. En la primera hay un solo haz: el galardonado tiene un pómulo encendido y el otro perdido en negro, y la nariz le corta la cara con una raya de sombra. En la segunda, dos haces llegan de lados contrarios: el rostro conserva volumen, los dos perfiles pesan lo mismo y el contorno se despega del fondo. Esa distancia entre una foto y otra es todo el paquete de 2 Seguidores: no más luz, sino luz repartida.
Por $8,500 + IVA entran dos follow spots profesionales, sus dos operadores técnicos, geles de color e iris en ambos equipos, la coordinación con dirección de escena, el transporte de ida y vuelta con montaje y desmontaje, y 4 horas de operación continua. Trabajamos con Robert Juliat y Strong Super Trouper de 1200 W a 2500 W, potencia pensada para galas y recintos de escala grande. Si tu evento tiene un solo protagonista y un salón normal, con el paquete de recepción completa alcanza y te lo decimos antes de cobrarte el doble.
Volumen, escenarios con más de un protagonista y dos operadores en línea
Duplicar el equipo no busca duplicar el brillo. Busca modelar, que en oficio de iluminación quiere decir devolverle volumen a una cara y quitarle la sombra dura de un costado. Las tres piezas de este nivel son el cruce de ángulos, el tipo de escenario que lo justifica y la coordinación entre los dos técnicos que llevan los haces.
Abajo va cada una con su criterio y, al cerrar, el límite honesto: hasta dónde estira este paquete y desde qué punto la conversación ya es de producción. El precio cerrado está en la ficha del paquete 2 Seguidores.
Un follow spot es una fuente puntual, y una fuente puntual siempre entra por un lado. Lo que toca queda brillante, lo que no toca queda en negro y en medio aparece un borde de sombra que baja por la nariz y por el cuello. Ese borde es la sombra dura. Subirle vataje al equipo no la borra: la deja igual de marcada, nada más con más contraste, porque el ángulo de llegada sigue siendo el mismo.
El cruce sí la borra. Con un segundo equipo trabajando desde la posición contraria, la luz que le falta a un perfil se la pone el otro, y lo que aparece en la cara es un degradado suave en lugar de un corte. Los dos traen geles de color e iris, así que se puede ceñir cada haz a la persona y decidir si ambos van en blanco limpio o uno sostiene un color de acento. Eso es lo que en teatro y en televisión se da por sentado para cualquiera que salga en cuadro.
En una gala el protagonista cambia cada tres minutos. Alguien se levanta de su mesa, camina entre sillas, sube al escenario, recibe el reconocimiento y regresa; detrás viene el siguiente. Con dos haces uno lo recoge desde que se pone de pie y el otro lo espera en el pódium, de manera que el trayecto nunca queda a oscuras. En pasarela pasa igual sobre el recorrido, y en una premiación permite tener a quien entrega y a quien recibe iluminados a la vez.
En teatro y en shows musicales el reparto es distinto: un haz sostiene a quien lleva la escena y el otro abre hacia los músicos o hacia el segundo personaje. Las conferencias con dos ponentes usan la misma lógica, cada operador con su persona, y los haces se juntan cuando uno cede el turno. Todo esto cabe en las 4 horas continuas del paquete, con el equipo pendiente de la consola y del recorrido que ensayó el operador antes de que entrara el público.
Dos haces sobre la misma persona funcionan solo si hay jerarquía. Uno de los técnicos lleva el seguimiento principal: él decide el ritmo, canta los movimientos y ajusta el iris cuando la persona se acerca o se aleja. El otro sostiene el ángulo de relleno y lo copia. Si los dos deciden por su cuenta, los haces se persiguen, uno se adelanta y en el video se ve un temblor que no debería estar ahí. Por eso los dos hablan durante todo el evento y se coordinan con la dirección de escena para conocer el orden de los bloques.
El montaje también va doble. Se levantan dos posiciones en lados contrarios, con altura sobre las cabezas del público y vista limpia al escenario, cuidando que ningún tripie tape a las primeras filas; después se ensaya el recorrido y se prueban geles e iris en los dos equipos. Ahí está también el límite de este nivel: para conciertos y producciones grandes, con coro, elenco entero o banda repartida, hacen falta más ángulos y otra logística, y eso lo cubre el paquete de producción con 4 o más seguidores, con jefe de iluminación, visita técnica y plataformas de operación elevadas.
Protagonistas, posiciones, sightlines y programa: eso define el nivel
Este paquete se elige por la escena, no por el tamaño de la fiesta. Un salón lleno con una sola pareja en la pista no lo necesita; un auditorio mediano con premiados que van y vienen sí lo aprovecha completo.
Si te falta alguno de estos datos, pásanos el programa del evento y unas fotos del recinto: lo resolvemos nosotros y te decimos si conviene bajar de nivel.
Una persona a la vez con este paquete queda modelada de lujo. Dos que se alternan también, cada operador con la suya. Tres o más moviéndose al mismo tiempo obliga a soltar a alguien, y ahí la respuesta honesta es otro nivel.
El cruce necesita lados contrarios del recinto, con altura sobre el público y vista directa al escenario. Vale la pena revisar en el plano si esos dos puntos existen o si hay una columna, un candil o una pantalla estorbando el trazo.
Los tripies no pueden quedar frente a las primeras filas ni en el eje donde el fotógrafo hará las tomas frontales. Se acomoda antes, con el plano de butacas o de mesas en la mano, para no moverlo cuando ya hay gente sentada.
Cuatro horas continuas alcanzan para un show completo o una gala entera con sus bloques. Conviene escribir la secuencia y en qué momento entra cada haz, porque los operadores trabajan siguiendo ese guion y no improvisando.
Los dos equipos traen su set de geles. Se puede dejar ambos en blanco, que es lo estándar para premiaciones y conferencias, o dar al haz de relleno un color de acento para un número musical o una escena de teatro.
Cubre a un protagonista con modelado completo y a dos alternándose. No cubre conciertos, festivales ni elencos que ocupan todo el escenario a la vez: eso pide cuatro o más equipos, jefe de iluminación y plataformas elevadas.
Galas, teatro y conferencias en CDMX y Estado de México
Fíjate en los pómulos y en el cuello más que en el brillo general. Cuando el cruce está bien puesto no hay una raya de sombra bajando por la cara, y el contorno de la persona se separa del fondo sin necesidad de subir intensidad.
Son montajes reales de REDEIL con dos follow spots, sus dos operadores, geles e iris en ambos equipos y 4 horas de operación continua.
$8,500 + IVA con los dos equipos, los dos operadores y 4 horas continuas
El precio ya trae todo lo necesario para armar el cruce completo: 2 follow spots profesionales con sus 2 operadores técnicos, iluminación cruzada de dos ángulos, geles de color e iris en ambos equipos, coordinación con dirección de escena, transporte de ida y vuelta, montaje y desmontaje, y 4 horas de operación continua.
Alcanza para galas, obras de teatro y shows con un protagonista o con dos que se alternan, en CDMX y Estado de México. Si el escenario va a tener más gente moviéndose al mismo tiempo, compara con los otros tres niveles del servicio antes de decidir.
Dos follow spots en ángulos opuestos con dos operadores coordinados. Para galas, premiaciones, teatro y shows donde el rostro del protagonista tiene que leerse completo desde cualquier punto del recinto.
Un momento suelto, la recepción entera o la producción de escenario
Si tu evento gira alrededor de una pareja en la pista, dos equipos están de más y hay dos niveles abajo que hacen ese trabajo. Si en cambio el escenario se va a llenar de gente, hay un nivel arriba.
En los cuatro niveles el operador técnico viene incluido, igual que los geles de color, el transporte, el montaje y el desmontaje.
Un equipo de 575 W, operador incluido y una hora en sitio. Es el nivel correcto cuando pesa un momento y nada más: el vals, la entrada triunfal o el brindis.
Paquete 1 Momento Estelar
Un solo equipo, 1200 W y cuatro horas con el técnico en sitio, coordinado con DJ y MC. Cubre la lista larga de una boda o unos XV años: vals, brindis, pastel y ramo.
Paquete Recepción Completa
De cuatro equipos para arriba, con jefe de iluminación, visita técnica antes del día y plataformas elevadas de operación. El nivel de conciertos y elencos enteros.
Paquete Producción 4+Dos ángulos, dos operadores: lo que nos preguntan antes de apartarlo
Lo que no quede resuelto aquí lo aclaramos por chat: manda tu pregunta al 55 3068 2988.
Las dudas generales del servicio (qué equipo usamos, en qué momentos entra, cómo se cambia el color) están resueltas en la página de seguidor de luz.
Porque el problema no está en la cantidad de luz sino en el lado por donde entra. Un haz solo, así le subas el vataje, ilumina un perfil y deja el otro en sombra dura; más potencia nada más acentúa ese contraste. Con dos equipos en posiciones opuestas, el segundo relleno cubre lo que el primero oscurece y el rostro se lee completo desde cualquier butaca del salón.
Tres cosas: modelado, simetría y visibilidad. El modelado es el volumen de la cara, que se aplana cuando la luz llega de un punto único. La simetría impide que un perfil salga brillante y el opuesto apagado en la misma toma. Y la visibilidad pesa porque el público está sentado alrededor del escenario: dos ángulos atienden las dos mitades de la sala, no solo la que quedó del lado del equipo.
Sí, y son los dos usos que más nos piden en este nivel junto con el teatro. En gala o premiación los haces acompañan al galardonado desde que se levanta de su mesa hasta el pódium, y en pasarela lo sostienen a lo largo del recorrido. En un show musical uno queda sobre quien canta y el otro abre hacia los músicos. Las 4 horas continuas cubren el programa completo.
Con jerarquía clara: uno lleva el seguimiento principal y el otro sostiene el ángulo de relleno, siempre hablando entre ellos. El que va al frente canta los movimientos y el segundo obedece, porque si los dos deciden por su cuenta se cruzan y la luz baila. Ambos se coordinan con la dirección de escena para conocer el orden de los bloques antes de que empiece.
Cuando hay varios protagonistas moviéndose a la vez en zonas distintas: un coro, un elenco completo, una banda que se reparte el escenario. Ahí dos haces tienen que elegir a quién sueltan y siempre queda alguien fuera. Para ese caso está el paquete de producción de $15,000 más IVA: de cuatro spots hacia arriba, un jefe de iluminación al mando y plataformas elevadas para operar.
Dos posiciones, no una, y en lados contrarios del recinto para que el cruce exista de verdad. Cada una necesita altura sobre las cabezas del público, vista directa al escenario y un contacto cerca; el tripie profesional va incluido en el paquete. Si nos pasas el plano o unas fotos del lugar, te marcamos dónde quedaría cada operador antes de que apartes la fecha.
Es justo donde más se nota. Con un haz solo, la foto sale con media cara encendida y la otra mitad hundida en negro, y el fotógrafo termina peleando en edición. Con los dos cruzados la piel conserva volumen y el contorno se separa del fondo. En video la ganancia es mayor todavía, porque el protagonista gira y el relleno lo sostiene durante el giro.
Funciona bien: cada operador toma a un ponente y los sigue por separado, y cuando uno cede el turno los dos haces se juntan sobre quien está hablando. Es el escenario típico de un panel corto o una entrega de reconocimientos. Con tres o más personas repartidas por el escenario al mismo tiempo la cobertura ya se estira y conviene revisar el nivel de producción.
Llegamos con anticipación porque hay que armar dos puntos de operación, no uno: subir los dos tripies, verificar que ninguno tape la vista de las primeras filas, montar geles e iris en ambos y ensayar el recorrido con la dirección de escena. Traslado, armado y desarmado están dentro de los $8,500 más IVA, lo mismo que las 4 horas de operación.
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O con nuestro equipo
El servicio madre, el oficio del técnico y lo que rodea al escenario
Los dos haces resuelven la cara del protagonista. Lo que pasa alrededor (el ambiente de la sala, el logo proyectado, los beams en el aire) lo cubren estos otros servicios, que entran en el mismo montaje y con la misma cuadrilla.
Cualquier combinación se cotiza en una sola propuesta, con un montaje único y un responsable en sitio.
La página madre del servicio: qué follow spots tenemos en bodega, para qué escenas se contrata el círculo de luz y la tabla de precios de los cuatro niveles.
Seguidor de Luz
El oficio detrás del haz: dónde se para el técnico, cómo ensaya el recorrido y para qué sirve el iris. Lectura útil si te preguntas qué hace un operador durante el evento.
Seguidor con Operador
Luminarias en movimiento para el ambiente de la sala mientras los dos haces sostienen a quien está en el escenario. Se usa mucho en galas corporativas de escala grande.
Cabezas Móviles