1 Momento Estelar
575 W durante una hora de operación, para el vals, la entrada o el brindis, cuando el resto del programa no pide luz aparte.
Paquete momento estelar$5,000 + IVA. Follow spot de 1200 W, operador técnico durante 4 horas de operación continua, geles de color e iris ajustable.
Hay programas que no se resuelven con un solo apagón de luces. El vals abre la noche, pero después llegan el brindis, el corte de pastel y el lanzamiento del ramo, y cada uno pide que alguien vuelva a encontrar a los protagonistas en la pista. Este nivel de la renta de seguidor de luz pone un follow spot de 1200 W en manos de un operador que se queda las 4 horas de la recepción: los cuatro momentos del protocolo quedan cubiertos por el mismo círculo de luz y con el mismo criterio, sin que tengas que apartar uno solo.
El equipo llega con filtros de color que se cambian a mano, iris para abrir o cerrar el diámetro del círculo, tripie de altura profesional, traslado, montaje y desmontaje. El operador se instala en un punto con vista franca a la pista y ahí se queda: entre un momento y otro no baja el aparato, porque en cualquier minuto el maestro de ceremonias puede anunciar el siguiente. Si tu programa se limita al vals, el paquete de momento estelar con 575 W te sale más barato. Cubrimos bodas y XV años en CDMX y Estado de México.
Un solo haz que encadena vals, brindis, pastel y ramo
Una recepción de cuatro horas trae entre 8 y 12 momentos con nombre propio, y cuatro de ellos son los que la gente busca cuando abre el álbum. Contratarlos por separado no existe: o hay alguien detrás del follow spot toda la tarde, o hay que decidir cuál se queda sin luz.
Abajo van las tres piezas de este nivel: la lista de cuatro momentos y cómo se ilumina cada uno, el salto de potencia a 1200 W y la forma en que se administran las 4 horas. El desglose de inclusiones está en qué trae el paquete.
El vals es el que se ensaya: el haz baja a un diámetro cerrado y viaja con la pareja mientras el resto del salón queda en penumbra. El brindis pide lo contrario, un círculo abierto que abarque a quien habla y a los novios de pie junto a la mesa. En el corte de pastel el haz se cierra otra vez y se inclina, porque lo que importa cabe en un metro cuadrado. Y el lanzamiento del ramo obliga al operador a soltar el trazo y anticipar hacia dónde se junta el grupo de solteras.
De uno en uno parecen cuatro encendidos sueltos. Encadenados le dan ritmo a la noche: cada bloque de protocolo se anuncia con luz antes de que el DJ suba el volumen, y para el segundo momento los invitados ya aprendieron que cuando el salón se oscurece hay que voltear a la pista. Ese aprendizaje es lo que no se compra por partes, y es la razón por la que quien tiene programa largo pide las horas completas.
Los 575 W del nivel de un momento resuelven bien un salón chico con la pista cerca del operador. Al pasar a 1200 W lo que se gana es distancia útil: el haz sale desde el fondo del salón y llega al centro de la pista sin perder borde, y el círculo se sigue leyendo blanco en vez de amarillento aunque haya candelabros prendidos alrededor. Con esa potencia trabajamos eventos de 50 a 300 personas en salón cerrado.
Los techos altos son el otro caso. Cuando el tripie tiene que montarse más atrás y más arriba para librar cabezas, el tiro se alarga varios metros, y ahí la potencia decide si el haz aterriza definido o se deshace antes de tocar el piso. En haciendas de galerón alto y jardines muy abiertos preferimos revisarlo contigo antes de cerrar el precio: elegir el punto desde el cual ese tiro funciona es parte del oficio del operador de follow spot.
Llega 1 o 2 horas antes, arma el tripie, se sienta a repasar el programa con quien lleva el micrófono y con la consola, y se queda con el headset puesto. Durante la cena no hay nada que iluminar y aun así el aparato no se baja: cambia el gel que tocará en el bloque siguiente, revisa que ningún mesero haya movido una silla dentro del trazo y espera el aviso, que suele llegar por radio 30 segundos antes. En cualquier minuto el MC puede tomar el micrófono y adelantar el brindis; por eso no se mueve de su puesto.
Las 4 horas de operación continua corren seguidas, así que conviene fijar la hora de arranque en función del protocolo y no de la apertura de puertas. Si la fiesta se estira, el operador puede quedarse con cargo de hora adicional, y eso se acuerda al contratar para que lo traiga en su plan del día. Aquí está el límite honesto de un equipo solo: en galas, premiaciones y shows con dos protagonistas que se mueven por separado, un haz siempre llega tarde a uno de los dos. Para esos casos existe el paquete de 2 seguidores cruzados, con dos operadores y dos ángulos.
Lo que se acuerda para que las 4 horas rindan en tu programa
Ninguna de estas seis mueve el precio, pero todas mueven el resultado. Se cierran contigo, con tu wedding planner o directamente en la consola del DJ durante los días previos, y el operador llega con esa información en la mano.
¿Todavía no cierras el orden de la noche? Pásanos lo que llevas y una foto del salón, y proponemos nosotros para que tú lo ajustes.
Vals, brindis, pastel y ramo casi nunca caen seguidos. Saber cuánto hueco hay entre uno y otro le sirve al operador para calcular cuándo cambia de gel y cuándo simplemente aguanta en posición.
Se cuentan corridas. Si el protocolo empieza a las nueve, iniciar la cobertura a las siete solo gasta reloj: es mejor que el operador entre con la comida ya servida y llegue fresco al vals.
Necesita vista libre a la pista y quedar fuera del paso de los meseros. Ese punto define el ángulo del haz durante toda la noche, así que se elige con el planner y no improvisando el día del montaje.
Un blanco frío recorta mejor la silueta en el vals; un ámbar suave favorece la piel en el brindis. Conviene decidirlo antes, porque cambiar filtros a media canción se nota desde la mesa.
Un seguidor sigue de sobra a una pareja que baila junta. En cambio, dos personas moviéndose por separado dentro del mismo bloque ya obligan a hablar de dos equipos y dos operadores.
De ahí sale la distancia de tiro. Los 1200 W alcanzan para la mayoría de salones cerrados; en galerones altos y jardines sin muros lo revisamos antes de cerrar para no prometer un haz que no aterriza.
Bodas y XV años en salones de CDMX y Estado de México
Fíjate en el borde del círculo: cuando el haz está bien enfocado se distingue dónde termina la luz y empieza la penumbra, y por eso la toma se lee de escenario en vez de flash. Aquí no hay encendidos sueltos, todas estas fotos salieron de coberturas de varias horas.
Los geles cambian el tono sin mover el equipo de su lugar: el mismo seguidor da blanco en el vals y rosa en el baile de chambelanes.
Un follow spot de 1200 W y un operador que se queda las 4 horas
Rinde para una boda o unos XV años enteros en salón cerrado de 50 a 300 personas. Cubre el vals, el brindis, el pastel, el ramo y cualquier otro bloque que caiga dentro de la ventana de operación contratada.
El precio ya trae transporte ida y vuelta, montaje, la operación de las 4 horas y desmontaje. Se cotizan aparte un segundo equipo o las horas extra si la fiesta se alarga más de lo previsto.
El follow spot de 1200 W con operador desde el vals hasta el ramo, sincronizado con quien lleva el programa de tu noche.
Un momento suelto, dos ángulos cruzados o producción de escenario
La variable no es el gusto sino cuántos protagonistas hay y cuántas horas hay que cubrir. Un vals aislado se resuelve con 575 W y una hora de operación; un show con varias entradas necesita operadores en más de un punto del recinto.
Los cuatro niveles llevan operador técnico, geles de color, tripie, transporte y desmontaje. Lo que se mueve es la potencia, el número de equipos y las horas contratadas.
575 W durante una hora de operación, para el vals, la entrada o el brindis, cuando el resto del programa no pide luz aparte.
Paquete momento estelar
Dos equipos en ángulos opuestos con dos operadores: el cruce borra la sombra dura y permite seguir a dos personas al mismo tiempo.
Paquete 2 seguidores cruzados
Producción de escenario: alta potencia en cuatro equipos o más, jefe de iluminación al frente, operadores sobre plataformas elevadas y visita técnica antes del evento.
Paquete producción de seguidoresPotencia, momentos, horarios y cuándo hacen falta dos equipos
Esto es lo que nos escriben quienes ya decidieron cubrir el protocolo completo y andan cerrando el programa con su planner. Si tu duda no está aquí, escríbenos y te contestamos el mismo día.
Lo general del servicio (qué follow spots operamos, la diferencia con el sky tracker, dónde se coloca el operador) está explicado en la página de seguidor.
La distancia a la que el haz sigue viéndose definido. Con 575 W el operador tiene que quedar relativamente cerca de la pista; con 1200 W puede montar al fondo del salón o en un punto más alto y el círculo llega con el borde limpio y el blanco parejo, incluso con candelabros prendidos alrededor. Por eso este nivel es el que usamos en salones cerrados de 50 a 300 personas.
Los cuatro clásicos del protocolo, en ese orden: primero el vals, después el brindis, ya entrada la noche el pastel y al cierre el ramo. Como el operador se queda las 4 horas completas, en la práctica también caen la entrada al salón, la liga y el arranque del baile general: en una recepción de ese largo hay entre 8 y 12 momentos con nombre propio y ninguno se cobra aparte. El orden lo defines tú.
Corridas, a partir de la hora que tú fijes. La recomendación es amarrar el arranque al protocolo y no a la apertura de puertas: si el vals cae a las diez, conviene que el operador entre alrededor de las ocho y no a las seis. El operador entra 1 o 2 horas antes de su primer bloque para montar y repasar el programa, y de ahí en adelante no se mueve de su puesto.
En salón cerrado de hasta 300 personas sí, con los 1200 W y el tripie colocado en un punto elevado con vista libre a la pista. En galerones de techo muy alto, haciendas abiertas o jardines sin muros la distancia de tiro crece bastante y conviene revisarlo antes de cerrar: pásanos las medidas del lugar y te decimos si este equipo cumple o si hay que subir de potencia.
Cuando hay dos protagonistas que se mueven por separado dentro del mismo bloque: galas, premiaciones, shows con presentadores que entran por lados distintos. Un solo haz tiene que elegir a quién sigue y el otro queda en penumbra. También ayuda para foto y video: el cruce de dos ángulos rellena la sombra que una fuente única deja marcada de un lado. Ese nivel cuesta $8,500 + IVA con dos operadores.
Se queda en su puesto con el headset abierto. Aprovecha para cambiar el gel del bloque que sigue, verificar que nadie haya metido una mesa o una silla dentro del trazo y confirmar con el DJ si el programa se movió de hora. El equipo no se baja ni se apaga entre momentos, porque el maestro de ceremonias puede adelantar el brindis en cualquier minuto.
Sí, y vale la pena presentarlos antes de que arranque el protocolo. Quien trae la cámara necesita saber por dónde entra el haz para no terminar a contraluz, y al de video le importa el instante exacto en que el salón baja sus luces. Con eso definimos ángulo e intensidad. Si te piden más relleno para grabar, el operador abre el iris y suaviza el borde.
Sin costo, siempre que caiga dentro de las 4 horas contratadas. Aquí no se cobra por encendido, así que un brindis sorpresa o una serenata que nadie tenía apuntada se cubren igual: basta con avisarle al operador con algo de anticipación. Lo que sí se cotiza es estirar el horario, porque las horas adicionales del operador se acuerdan al contratar.
Tres datos: la hora en que arranca el protocolo, el orden aproximado de los momentos y quién avisa por radio en cada uno. Con eso el operador elige desde dónde monta y qué geles carga. También nos ayuda una foto del salón para calcular la distancia de tiro. Transporte, montaje y desmontaje vienen incluidos en los $5,000 + IVA.
Escríbenos y te respondemos en minutos. También puedes llamarnos directamente.
En línea ahora
Escríbenos por WhatsApp sobre iluminación, sonido o efectos para tu evento y te ayudamos a cotizar. Te respondemos en minutos.
O con nuestro equipo
El servicio madre, el oficio detrás del aparato y lo que acompaña al haz
El seguidor define quién es el protagonista en cada bloque del programa. Estos servicios resuelven lo demás: el aire donde el haz se dibuja, el piso de la pista y el detalle del trabajo detrás del aparato.
Todo se arma en la misma propuesta y lo monta el mismo equipo técnico el día del evento.
La página del servicio: qué follow spots operamos, en qué momentos se usan y los cuatro paquetes con su precio.
Seguidor de Luz
Cómo ensaya el operador el recorrido, dónde se para, para qué sirve el iris y por qué un reflector fijo no hace este trabajo.
Seguidor con Operador