6 uplighters: un elemento bien resuelto
Las seis unidades se van completas a la fachada frontal o al arco de ceremonia. Color elegido antes del evento, montaje y desmontaje incluidos.
Paquete 6 uplightersUplighters LED RGBW a batería, hasta 12 horas de autonomía por unidad y carcasa IP65. Nada se atornilla, nada se pega, nada cruza el piso. Desde $3,500 + IVA.
El montaje empieza y termina sin que nadie salga a buscar un contacto. Cada uplighter LED RGBW carga su propia batería recargable de hasta 12 horas, así que la unidad se apoya en el suelo al pie de lo que va a encenderse y desde ahí trabaja sola. Es la parte del uplighting arquitectónico que casi nadie pregunta al cotizar, hasta que pisa el venue y descubre que no hay una sola toma cerca de la columna que quería iluminar.
Hay una escena que se repite en cada hacienda. El encargado del recinto aparece a media tarde a vigilar el montaje, convencido de que va a encontrar extensiones sujetas al piso con cinta. Levanta la vista, pregunta por dónde va el cableado, escucha que no hay cableado, y a los cinco minutos se va porque no le quedó nada que supervisar. Trabajamos con Chauvet y ADJ, carcasa IP65 para exteriores, en CDMX y Estado de México. Cuando lo que hace falta es alcance y watts sobre una superficie enorme, el equipo correcto es otro: los cañones City Color con operador.
Piso limpio, autonomía planeada por horas y permiso del recinto
Tres cosas cambian cuando el equipo no depende de la corriente del venue: el piso se queda como estaba, la autonomía se reparte por horas y el reglamento del recinto deja de ser el problema. Así se resuelve cada una en el montaje.
Si ya tienes contados los elementos que quieres encender, brinca directo a los paquetes de uplighters. Si no, cuéntanos qué te prohibió tu venue y armamos el plan con eso.
"Sin cables" no es un adorno de folleto: es una lista de cosas que no van a ocurrir en tu evento. No aparece la canaleta amarilla cruzando el corredor. No hay tramos de cinta gris pegados sobre la duela ni sobre el pasto. Nadie cuelga una extensión del barandal para alcanzar el árbol del fondo. Cada unidad se sostiene sola desde el punto donde la dejamos, y el resto del suelo queda intacto.
Para los invitados la ganancia va por dos lados. Uno, no queda nada que patear a media pista ni en el camino al baño, que es justo donde se dan los tropiezos cuando ya bajó la luz. Dos, no queda nada que salga en las fotos: un cable en primer plano se cuela en cada toma del fotógrafo y eso ya no se arregla después. La unidad, en cambio, es compacta y desaparece detrás de una maceta, de una base de flor o del propio arranque de la columna.
La batería de cada uplighter rinde hasta 12 horas. Puesto sobre la línea de tiempo de una boda: si el equipo enciende a las siete de la noche, cuando entra la recepción, la luz aguanta encendida más allá de la salida de los últimos invitados. Las unidades llegan cargadas al cien y el montaje se hace de día, así que ninguna gasta autonomía esperando a que empiece el evento.
¿Y si el evento se alarga? Eso se decide antes, no en el momento. Encendemos por zonas y en orden: fachada y acceso desde que llegan los primeros invitados, jardín y área de mesas cuando ya cerró la noche, de modo que ninguna unidad quema horas alumbrando donde todavía no hay nadie. Ojo con una confusión común: la batería resuelve la luz de los elementos, no el resto del evento. Si el audio, la cocina o la pista dependen de corriente que el recinto no tiene, eso se cubre aparte con planta de luz para eventos.
Hay recintos cuyo reglamento es corto y tajante: no se perfora, no se atornilla, no se adhiere nada, no se toca el muro. Ex haciendas catalogadas, casonas de barrio antiguo, claustros, museos que rentan su patio. En todos ellos el montaje se autoriza por la misma razón: la unidad únicamente se apoya en el suelo, no se fija a la construcción, y al retirarla la superficie queda idéntica, sin taquete, sin resto de adhesivo y sin marca de calor.
Al administrador o al comité le entregamos por escrito lo que necesita para firmar: cuántas unidades entran, dónde va cada una marcada sobre plano, la aclaración de que operan por batería y no se enchufan a la instalación eléctrica del inmueble, la ficha con el grado IP65 y los horarios de entrada y salida del equipo. Cuando el encargo consiste en bañar una fachada completa a punta de potencia, ese trabajo ya no le toca a este equipo: se resuelve con iluminación de fachadas City Color.
Lo que preguntamos antes de bajar la primera unidad de la camioneta
Ninguna de estas variables mueve el precio, pero todas deciden dónde queda cada unidad y a qué hora se enciende. Vale la pena cerrarlas con el recinto y con quien coordina tu evento.
Si alguna te deja en duda, mándanos fotos del lugar y el reglamento que te dieron por escrito, y la propuesta la hacemos nosotros.
Ex haciendas catalogadas, casonas y patios de museo casi siempre prohíben cualquier instalación. Aquí la pregunta no es qué se ve mejor, sino qué le firma el administrador: el plano de colocación y la ficha de operación por batería.
Cantera vieja, aplanado de cal, madera original. El aparato se para en el suelo frente al elemento y sobre el material no se apoya nada: ni soporte, ni adhesivo, ni un solo tornillo.
Corredores de paso, accesos de servicio y el frente de la pista. Al no haber cableado, no hay que trazar ruta de canaleta ni negociar por dónde pasa la extensión sin estorbar.
Un civil de tres horas y una boda que cierra de madrugada no se encienden igual. Con hasta 12 horas por unidad, lo que se define de antemano es el orden de encendido de cada zona.
La carcasa IP65 está hecha para pasar la noche a la intemperie. El detalle a revisar es el punto de apoyo: un piso con desnivel donde se junta el agua pide correr la unidad unos centímetros.
Si el objetivo es una fachada de gran formato o un escenario que pide watts, el uplighter a batería se queda corto. Ese caso se cotiza con cañones city color y operador dedicado.
Busca el cable en estas fotos: no está
Todas salen de montajes reales. Fíjate en el suelo y en el arranque de los muros: no vas a encontrar canaleta, cinta ni extensión, porque cada unidad trabaja con su propia batería desde el punto donde la dejamos.
El color se programa según la paleta del evento antes de encender, y la carcasa IP65 permite dejar el equipo afuera toda la noche sin cubrirlo.
El número de unidades sale de cuántos elementos quieres encender
Los cuatro niveles llevan uplighters LED RGBW a batería, color programado según tu paleta, transporte, instalación y desmontaje. Cobertura en CDMX y Estado de México.
Todos los precios son + IVA. Dinos qué elementos del recinto quieres encender y te ubicamos el paquete que le toca a tu evento.
Las seis unidades se van completas a la fachada frontal o al arco de ceremonia. Color elegido antes del evento, montaje y desmontaje incluidos.
Paquete 6 uplighters
El reparto más pedido para bodas en haciendas coloniales: la fachada por un lado, los árboles del jardín por el otro, con dos zonas de color independientes.
Paquete 12 uplighters
Cuatro elementos encendidos a la vez: fachada, jardín, columnas y árboles, cada grupo con su propio color y con cambios durante el evento.
Paquete 20 uplighters
Recintos grandes donde también entran el salón y los pasillos. Visita técnica previa, equipo técnico completo y coordinación con el resto de proveedores.
Paquete producciónBatería, permisos del recinto, lluvia y qué se necesita del venue
Estas nueve son las que más nos escriben cuando alguien pide uplighting a batería. Si tu duda no aparece, mándanos una foto del recinto y te la contestamos por WhatsApp.
Para lo general del servicio (colores por material, distancias, cuántas unidades) está la página de iluminación arquitectónica.
El venue gana que nadie toca su instalación eléctrica ni su piso: no hay canaleta, no hay cinta y no le metemos carga extra a sus contactos. Los invitados ganan paso libre, que pesa más de lo que parece cuando ya bajó la luz y la pista está llena. Y el fotógrafo gana encuadres limpios, sin un cable atravesado en primer plano.
Cada unidad rinde hasta 12 horas y sale cargada al cien. En una boda que arranca a las siete de la noche eso cubre la recepción entera y todavía sobra. Si sospechas que la fiesta se va a estirar, lo resolvemos con el orden de encendido: acceso y fachada desde temprano, jardín y mesas más tarde, para que ninguna unidad gaste horas alumbrando donde no hay nadie.
Le pasamos el conteo de unidades, el plano con la posición de cada una, la ficha técnica que acredita el grado IP65 y la operación por batería, y los horarios de entrada y salida del equipo. El punto que desarma la objeción es simple: al ir a batería no nos enchufamos a la instalación del inmueble, y como nada se fija al muro, después no hay nada que reparar.
Se esconde casi siempre. La unidad es compacta y va en el suelo, así que queda detrás de una maceta, de una base de flor, de un banco o del propio arranque de la columna. Lo que el invitado registra es la luz subiendo por la superficie, no el aparato. En muros sin nada delante la dejamos pegada al zócalo, donde la vista pasa de largo.
Sí, y es una de las ventajas de no traer cables: levantar una unidad y recolocarla toma segundos, sin desconectar nada ni volver a trazar una ruta por el piso. Pasa seguido cuando el acomodo de mesas cambia a última hora o cuando el planner decide correr la ceremonia a otro rincón del jardín. Avísale al técnico y queda antes de que abran el acceso.
Nosotros. El equipo llega, se coloca, se programa el color de tu paleta y se enciende antes de que entren los invitados; al cerrar el evento lo apagamos y lo recogemos el mismo día. Tú no tienes que aprender ningún control ni comisionar a alguien de tu staff. En los paquetes de 20 y de producción, además, el color se va cambiando durante la noche.
Casi nada, y ese es justamente el punto. No hace falta un contacto cerca de los elementos, ni capacidad eléctrica extra, ni un lugar donde anclar. Lo único que pedimos es acceso al recinto unas horas antes para colocar, permiso de entrada para la camioneta y saber cuáles zonas están restringidas. Cuando el administrador exige papeles, los mandamos antes para que la autorización no se atore ese día.
Sí. La carcasa es IP65, pensada para intemperie, y el equipo opera bajo lluvia sin problema. Con la superficie mojada la luz rebota más y el efecto se ve incluso más intenso. Lo que sí revisamos en sitio es dónde se apoya cada unidad: si el piso tiene desnivel y ahí se junta el agua, la corremos unos centímetros a un punto más alto.
Cuando lo que pides es alcance y potencia, no detalle. Una fachada de gran formato que hay que bañar completa, o un escenario, piden cañones con cable y un operador dedicado: eso se cotiza como city color. El uplighter a batería está hecho para elementos, superficies delicadas y recintos que prohíben instalaciones. En venues grandes muchas veces se contratan los dos servicios.
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Qué se suma cuando los elementos del recinto ya están encendidos
El uplighter a batería resuelve los elementos del venue sin tocar nada. Estos servicios cubren lo que le falta: la superficie grande por potencia, la capa cálida por encima y el fondo del área de novios.
Todo se cotiza junto y entra el mismo día con la misma cuadrilla, aunque cada servicio traiga sus propias necesidades de corriente.
La página madre del servicio: qué elementos se encienden, cómo se elige el color según el material y los cuatro paquetes de uplighters.
Iluminación Arquitectónica
Para cuando la superficie pide potencia y distancia: cañones con cable y operador para fachada completa, escenario y zonas simultáneas.
City Color
La capa cálida por arriba mientras las columnas se encienden desde el suelo. Estas sí piden punto de corriente y dónde anclar.
Guirnaldas Edison
Cortina de luz para el fondo de la mesa de novios, adentro, mientras el patio y la fachada quedan encendidos afuera.
Cascadas LED