6 uplighters para un solo elemento
La fachada frontal o el arco de ceremonia, con un color fijo toda la noche. El punto de entrada del servicio, para el elemento que sí se va a fotografiar.
Paquete 6 uplighters$14,000 + IVA. Treinta unidades o más para cubrir fachada, jardín, salón y pasillos en venues grandes, edificios históricos y producciones.
La conversación que abre este paquete casi siempre pasa caminando. Recorremos el recinto con quien lo administra, libreta en mano, y la lista se va armando en dos columnas: lo que se puede iluminar y lo que no se toca. La portada sí, el muro del fondo sí, esa escalera de piedra mejor no. De ahí sale el número de unidades, que arranca en 30 y sube según el recinto, y de ahí sale también el plano de distribución que se monta el día del evento.
Todo con uplighters LED RGBW inalámbricos, batería interna que rinde hasta 12 horas y carcasa IP65 para intemperie. Cero cables cruzando el suelo y cero tornillos en la construcción: cada reflector queda parado donde le toca y de ahí sale. Vienen incluidos la visita técnica previa, el equipo técnico completo, la coreografía de color programada, el transporte, el montaje y el desmontaje. Operamos en CDMX y Estado de México. Si te falta contexto del servicio, empieza por renta de uplighting arquitectónico.
La escala, el permiso del inmueble y el operativo: los tres temas de este paquete
Este paquete no es el de 20 con diez unidades encima. Es otra manera de leer el venue: en lugar de elegir cuatro elementos protagonistas, se cubre el recorrido entero del invitado, incluyendo lo que normalmente se queda en penumbra porque no es fachada ni jardín.
Por eso los temas que importan aquí son distintos: qué se enciende cuando ya no hay que racionar unidades, qué permite y qué prohíbe el inmueble, y cómo se organiza un montaje que en un recinto grande no lo saca una sola persona.
En los paquetes de 6, 12 y 20 unidades el trabajo consiste en elegir. Se decide qué elemento merece luz y se acepta que el resto del venue quede oscuro, porque no alcanza para más. A partir de 30 unidades ese ejercicio se voltea: alcanza para el recorrido completo y lo que se anota en la libreta es lo contrario, qué se queda apagado a propósito porque conviene un contraste o porque el inmueble no lo permite.
Y ahí entra lo que en los otros paquetes nunca cabe: los pasillos, las escaleras y las áreas de tránsito por donde la gente pasa cinco veces en la noche, más los interiores. Las columnas y los muros de dentro del salón reciben sus propias unidades, así el salto del patio al interior no se siente como un bajón de luz. Cuando el invitado camina del estacionamiento a la mesa, no atraviesa ni un tramo a oscuras.
Un ex convento, una casona catalogada o un museo con patios tienen a alguien que responde por el inmueble, y ese alguien trae su propio reglamento. Nada de anclajes, nada de barrenos, nada de cable tendido sobre pisos originales, nada de equipo apoyado contra un muro con relieve. La revisión previa sirve para eso: recorrer el lugar con esa persona y salir con una lista de elementos aprobados, firmada de palabra, antes de que llegue la primera unidad.
En muchos de esos recintos un equipo a batería y sin anclajes no es la opción cómoda, es la única viable. Los reflectores no se pegan, no se atornillan y no necesitan un contacto cerca: se apoyan donde van, aguantan hasta 12 horas de trabajo y al terminar se recogen sin dejar marca. Si además hay un paño liso de gran formato que pide potencia y distancia en vez de unidades al pie, ese tramo se resuelve con cañones City Color y se cotiza aparte.
A esta escala el montaje deja de ser una tarde de trabajo y se vuelve un operativo. Llega equipo técnico completo, porque treinta posiciones repartidas entre acceso, patios, jardín, corredores y salón no las ajusta una persona sola, y cada unidad se acomoda a mano hasta que la superficie se lee pareja. El orden del montaje también se planea: primero las zonas que el banquete va a tapar con mobiliario, al final las de paso.
El otro tema es la energía. Cada unidad rinde hasta 12 horas, de sobra para una jornada nocturna, así que en eventos de varios días lo que se calendariza es la recarga entre jornadas y la hora en que se apaga cada zona. Si el recinto no tiene capacidad eléctrica para el resto de la producción, la logística incluye plantas de luz. Y como el paquete contempla sincronización con los demás servicios, los horarios se cruzan con audio, video y montaje para no estorbarse.
Lo que preguntamos cuando el recinto ya no cabe en veinte unidades
Ninguna de estas decisiones cambia el precio base, pero todas cambian el plano. Son las que sacamos en la revisión del recinto, y llevar respuestas adelanta la cotización varios días.
Si el venue todavía se resuelve con cuatro elementos protagonistas, te corresponde el paquete de 20 uplighters, y te lo decimos de una vez en lugar de venderte de más.
Se cuenta por piezas: portadas, columnas, arcos, árboles, fuentes, muros de salón, tramos de corredor. Si la lista pasa de veinte piezas, estás en producción.
Del estacionamiento a la mesa. Cada tramo que hoy se camina a oscuras es un punto del plano, y los tramos de paso suelen ser lo primero que el presupuesto sacrifica.
Un salón con candelabros encendidos pide otra intensidad que un patio. Se define zona por zona para que el color no se pelee con la luz de la casa.
Qué elementos autoriza el responsable del inmueble, por dónde entra el equipo y a qué hora. En recintos catalogados esta respuesta manda sobre el diseño.
Una noche se cubre con la autonomía de las unidades. Congresos y ferias de varios días se calendarizan con recarga entre jornadas y horarios de apagado.
Un paño liso enorme o una torre a veinte metros no se resuelve con unidades al pie. Ese tramo se cotiza con cañones de alta potencia y se suma aparte.
Exteriores, interiores y el montaje detrás de todo eso
Fíjate en las fotos de interior: son las que distinguen a este paquete de los demás. Los muros y las columnas de dentro del salón llevan sus propias unidades, con la misma paleta del exterior, para que la transición entre una zona y otra no se note.
También verás fotos del montaje. A treinta unidades el trabajo previo es parte del servicio y ocupa buena parte del día, así que preferimos mostrarlo tal cual en vez de sólo el resultado.
Base de 30 unidades en $14,000 + IVA, con el número final definido en sitio
Dentro del precio van las 30 unidades base, la coreografía de color programada, el equipo técnico completo, la visita técnica previa, la logística del operativo, el transporte, el montaje y el desmontaje. Sin cargo adicional en CDMX y zona metropolitana.
Alcanza para el recinto entero: fachada o fachadas, jardín, patios, corredores, áreas de tránsito y los interiores del salón. Es el nivel que piden los venues grandes, los edificios históricos con varios patios y las producciones de varios días.
Venues grandes, edificios históricos y producciones. El recinto completo, incluyendo pasillos e interiores, con el número final de unidades definido en la revisión previa.
Si tu recinto no necesita treinta unidades, aquí está el escalón que le toca
Los cuatro paquetes usan las mismas unidades inalámbricas a batería, con transporte, montaje y desmontaje incluidos. Lo que cambia es cuánto del venue se enciende.
Una casa con jardín no necesita este nivel y un ex convento con tres patios no cabe en el de 20. Si dudas entre dos, la revisión del recinto lo aclara en una vuelta.
La fachada frontal o el arco de ceremonia, con un color fijo toda la noche. El punto de entrada del servicio, para el elemento que sí se va a fotografiar.
Paquete 6 uplighters
El reparto clásico en hacienda: la fachada completa en un tono y los árboles del jardín en otro. Dos zonas de color y la fórmula que más se repite.
Paquete 12 uplighters
Cuatro elementos del venue trabajando al mismo tiempo, cada uno con su propia zona de color. Es el paso previo a producción, sin entrar todavía en pasillos ni interiores.
Paquete 20 uplightersEscala, permisos del inmueble, operativo y cómo se llega al precio final
Aquí respondemos lo que nos plantea quien está armando un evento en un recinto grande. Las preguntas generales del servicio, como distancias, color por material o lluvia, están resueltas en la página madre.
Cualquier otra duda va por WhatsApp al 55 3068 2988: contestamos en minutos.
Cambia el criterio. Con 20 unidades todavía eliges cuatro elementos del venue y aceptas que el resto quede en penumbra. Al pasar de 30 la lista se invierte: se enciende el recinto entero y lo que anotamos es lo que se queda apagado a propósito. Ahí caben cosas que en los paquetes chicos nunca entran, como los pasillos, las escaleras y el interior del salón.
Con unidades apoyadas en el piso, contra el muro y fuera de la línea por donde camina la gente. Un pasillo largo no necesita luz pareja de punta a punta: con reflectores repartidos se lee el recorrido, se ven los escalones y nadie saca el celular para alumbrarse. Como la batería es interna, no hay que buscar un contacto a medio corredor ni tender extensión.
Con una revisión del recinto antes del evento, de preferencia con quien lo administra. Se recorre el lugar, se anota elemento por elemento lo que sí se puede iluminar y lo que no se toca, y esa lista es la que se monta. El paquete trae esa visita incluida, y es lo que evita discusiones el día del montaje.
Llega equipo técnico completo, no una persona con una camioneta. No te damos un número fijo porque depende de la distancia entre zonas y del tiempo que el recinto nos deje trabajar. Lo que sí es constante: cada unidad se ajusta a mano en su posición, y alguien del equipo se queda durante el evento para la operación.
El plano de distribución con la posición de cada unidad, las zonas de color y el orden de montaje. También los horarios: en un recinto grande el acceso suele estar limitado a ciertas horas y el montaje se calendariza junto con los demás proveedores. Si algún elemento pide potencia en lugar de unidades, se define ahí y no a media instalación.
Sirve, y las baterías son justo el punto que hay que planear. Cada unidad da hasta 12 horas de autonomía, así que una jornada nocturna la cubre sin problema; para el día siguiente el equipo recarga entre jornadas. Con congresos, ferias y celebraciones de fin de semana lo que definimos de entrada es a qué hora se apaga cada zona.
Sí, y a esta escala es obligatorio. El paquete incluye sincronización con los demás servicios de iluminación, y en la práctica también hay que ponerse de acuerdo con audio, video, banquete y montaje de mobiliario para no estorbarse. Nuestra ventaja es que no dependemos de sus contactos eléctricos: las unidades traen su propia energía.
Como nada está atornillado ni pegado, reacomodar o retirar una unidad toma segundos y sin interrumpir nada. Además el color se programa por zona y no unidad por unidad, así que una posición caída no deja un área a oscuras. Por eso el precio incluye operación durante el evento: el equipo está en el lugar, no de guardia por teléfono.
Los $14,000 + IVA son la base de 30 unidades: llegar con el equipo, montarlo, operarlo mientras dura el evento y retirarlo, sin cargo adicional en CDMX y zona metropolitana. El número final de unidades sale de la revisión del recinto, porque un edificio histórico con tres patios no se cuenta igual que un salón grande con jardín.
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Lo que suele entrar en la misma cotización cuando el recinto es grande
A treinta unidades el uplighting ya cubre el recorrido completo, pero casi nunca va solo. Estos son los servicios que se suman cuando el venue tiene paños enormes, poca capacidad eléctrica o un montaje que hay que resolver sin tocar la construcción.
Todo se coordina con el mismo equipo y en el mismo calendario de montaje, así que no tienes que estar cruzando horarios entre proveedores distintos.
La página madre del servicio: distancias, colores por material, equipo y los cuatro paquetes comparados en una sola tabla.
Iluminación Arquitectónica
El detalle del montaje sin cables ni perforaciones. Es la ficha que suele pedir el responsable de un inmueble catalogado antes de autorizar.
Uplighting Inalámbrico
Cuando en el recinto hay un paño liso de gran formato, ese tramo se cubre con cañones de alta potencia y el uplighting queda para el detalle.
City Color
Nuestras unidades van a batería, pero el resto de la producción no. En recintos históricos sin capacidad eléctrica, la planta resuelve todo lo demás.
Plantas de Luz