6 uplighters: una sola zona
La portada frontal o el arco de la ceremonia, con un color fijo. Para eventos chicos y venues con un solo frente que valga la pena.
Paquete 6 uplighters$6,000 + IVA. Seis unidades al frente y seis en el jardín, con dos zonas de color que corren toda la noche.
La planeación de una boda en hacienda siempre llega al mismo momento: el plano del venue abierto sobre la mesa, alguien contando los arcos del frente y alguien más contando los árboles del jardín. De esa cuenta salen las dos cifras que definen este paquete, seis uplighters para la fachada y seis para el jardín, con margen para moverlas a siete y cinco cuando la portada es larga. De los cuatro tamaños de uplighting inalámbrico para haciendas, este es el que más veces sube a la camioneta un sábado de temporada, y hay una razón concreta: son justo las dos zonas donde los invitados pasan la noche.
Cada unidad es un uplighter LED RGBW a batería con hasta 12 horas de autonomía y carcasa IP65, de modo que ninguna necesita contacto cerca ni cable cruzando el pasto. La fachada puede quedar en ámbar mientras las copas del jardín van en verde; o el frente en rosa y los árboles en violeta. Son dos zonas independientes, programadas con tu paleta antes de que llegue el primer invitado. Los $6,000 más IVA cubren el traslado, la colocación en las dos zonas y el retiro cuando termina la fiesta, con cobertura en la CDMX y en el Estado de México.
Las dos zonas que el invitado ve sí o sí, y cómo se dividen doce unidades
Una hacienda tiene muchos elementos bonitos, pero solo dos que nadie se puede perder: la portada por donde se entra y el jardín donde se sirve el coctel. Este paquete existe para dejar esas dos zonas encendidas sin repartir la luz de más, y con colores distintos en cada una porque la piedra y el follaje no piden lo mismo.
Abajo está el detalle del reparto, lo que aportan las dos zonas de color y hasta dónde alcanzan doce unidades. Si tu venue ya suma cuatro elementos, salta al paquete de 20 uplighters; si quieres el precio de este, está en lo que incluye el paquete.
Cuando cae el sol, una hacienda se reduce a dos escenarios: el frente por donde llega la gente y el jardín donde se queda parada con la copa en la mano. Doce unidades alcanzan para los dos sin dejar huecos. Adelante van seis, una al pie de cada arco o de cada quiebre de la portada; atrás van las otras seis, repartidas entre los troncos que vale la pena encender y el camino que conduce al área de fiesta.
El reparto no está grabado en piedra. Si la portada es corta y el jardín tiene cinco árboles de buen porte, sacamos una del frente y la mandamos atrás; si la fachada trae balcón y molduras, se queda con siete. Lo que nunca hacemos es estirar doce unidades sobre cuatro elementos distintos, porque ahí la luz se diluye y ninguna superficie termina de encenderse. Ese caso pide otra escala.
Las doce unidades se agrupan en dos zonas que no dependen una de la otra. Eso permite que la cantera del frente vaya en ámbar o dorado, que es el tono que mejor saca la piedra, mientras el follaje del jardín va en verde o blanco frío, que es lo que la vegetación necesita. Con un solo color para todo hay que decidir a quién se le queda mal: el ámbar amarillea las hojas y el verde apaga la piedra.
El segundo efecto tiene que ver con el recorrido. El invitado llega, se retrata en un frente cálido, camina veinte pasos y entra a un jardín de otro color: la misma hacienda le entrega dos escenarios sin mover una silla. El fotógrafo lo agradece sin que nadie se lo explique, porque tiene dos fondos con paletas separadas para el mismo bloque de retratos. Sobre ladrillo rojo, además, el violeta abre un contraste que la piedra clara no da.
El límite es medible y lo decimos de una vez: fachada de hasta 25 metros y jardín con hasta 6 árboles o columnas. Dentro de ese rango, doce unidades entregan las dos zonas completas y parejas. Cuando el venue suma columnas de patio y arboleda además del frente y el jardín, ya son cuatro elementos, y doce repartidas en cuatro se quedan cortas: eso es terreno del de 20 uplighters.
Antes del evento se cierran tres puntos. El color de cada zona, el reparto de unidades y la hora de montaje. En este paquete el color se programa y se mantiene fijo, que es lo que eligen casi todas las bodas; los cambios en vivo por momento del protocolo necesitan DMX y operador, y esos entran desde el de 20. Y si lo que tienes al frente es un paredón parejo, sin relieve y de varios pisos, la herramienta correcta es otra: los cañones City Color cubren superficie a punta de watts.
Lo que hay que resolver cuando el número ya está definido
Ninguna de estas decisiones cambia el precio, pero todas cambian cómo se ve la hacienda a las ocho de la noche. Son las que revisamos contigo o con tu planner cuando la fecha ya está apartada.
Si alguna no la tienes clara, no hay problema: mándanos una foto del frente y otra del jardín, llegamos con la propuesta y tú corriges.
Se cuentan arcos, columnas y troncos sobre el plano, no metros de muro. De ahí sale si el reparto queda en seis y seis o si la portada se lleva siete.
Donde se para la gente con la copa pesa más que donde hay vegetación bonita. Si el coctel ocurre bajo dos árboles, esos dos se encienden primero.
Cuando el estacionamiento queda lejos, una o dos unidades salen del jardín para marcar el camino. Se gana llegada y se pierde un árbol.
Cantera clara acepta ámbar, dorado y rosa; el follaje pide verde o blanco frío; el ladrillo rojo se lleva bien con violeta. La superficie decide el tono final.
Antes de mesas y decoración, porque hay que caminar las dos zonas ajustando equipo por equipo. Las baterías llegan cargadas para toda la noche.
Con más de dos zonas o con cambios de color en vivo, el reparto se estira. Ahí conviene revisar el de 20 uplighters con DMX y operador.
Montajes reales en CDMX y Estado de México con dos zonas de color
Fíjate en las fotos donde se alcanzan a ver las dos zonas al mismo tiempo: el frente en un tono y la vegetación en otro. Ese contraste es lo que compra este paquete, y no se nota tanto en el plano como en la foto de las nueve de la noche.
Todos los equipos que aparecen están apoyados en el piso y funcionando con batería. Ninguna hacienda de estas fotos tuvo que prestar un contacto ni permitir una perforación.
$6,000 + IVA con las dos zonas resueltas y la logística dentro
En el precio van las doce unidades RGBW inalámbricas, el diseño del reparto según tu venue, el transporte redondo, la colocación en fachada y jardín, y el retiro al terminar. Instalar no se cobra por separado y tampoco se cobra por hora de permanencia dentro de la zona metropolitana.
Alcanza para dos zonas con color propio: una fachada de hasta 25 metros y un jardín con hasta seis árboles o columnas. Si tu lista de elementos es más larga, los paquetes hermanos vienen enseguida.
Fachada completa y jardín encendidos la misma noche, cada zona con el color que le corresponde a su material.
Cuando dos zonas son demasiado o cuando ya no bastan
Los cuatro tamaños usan el mismo uplighter RGBW a batería, con la misma autonomía y el mismo montaje sin cables. Lo que cambia es cuántos elementos del venue pueden quedar encendidos al mismo tiempo.
Si estás entre dos, pásanos la lista de elementos del venue y te decimos cuál te conviene sin que sobren unidades.
La portada frontal o el arco de la ceremonia, con un color fijo. Para eventos chicos y venues con un solo frente que valga la pena.
Paquete 6 uplighters
Cuatro elementos encendidos a la vez, fachada, jardín, columnas y árboles, con DMX y operador para cambiar la paleta en vivo. Para venues con lista larga.
Paquete 20 uplighters
Escala de producción para recintos grandes: exteriores, salón e interiores de tránsito, con equipo técnico y visita previa.
Paquete de producciónReparto, colores, límites de cobertura y el día del montaje
Aquí juntamos lo que nos pregunta quien ya se decidió por doce unidades y quiere saber cómo se acomodan en su hacienda. Si tu duda no aparece, escríbenos al 55 3068 2988.
Las preguntas generales del servicio (distancias, marcas, lluvia, color en cantera) están resueltas en la página de iluminación arquitectónica.
Porque una hacienda de noche se resuelve con dos zonas: el frente por donde entra todo el mundo y el jardín donde se hace el coctel. Doce unidades cubren las dos, seis y seis, sin que ninguna quede a medias. El tamaño de abajo obliga a elegir una sola zona, y los de arriba se justifican cuando hay más elementos en la lista. Este es el punto donde lo que de verdad se usa del venue queda encendido.
El reparto base es seis al frente y seis atrás. Adelante va una al pie de cada arco, columna o quiebre de la portada; en el jardín se distribuyen entre los troncos que vale la pena encender y el camino que lleva al área de fiesta. Si la fachada es larga o tiene balcones con moldura, se pasa a siete y cinco. Contamos elementos sobre el plano, no metros de muro.
Que cada material recibe el color que le sienta. La cantera del frente se ve mejor en ámbar o dorado; el follaje del jardín pide verde o blanco frío, porque el ámbar deja las hojas amarillentas. Con una sola zona habría que sacrificar a una de las dos superficies. Y de paso el invitado camina de un ambiente a otro sin salir del venue, que es lo que hace que la noche se sienta larga en el buen sentido.
Hasta 25 metros de fachada y un jardín con seis árboles o columnas. Ese es el rango donde doce unidades dejan las dos zonas parejas. Si la hacienda tiene capilla aparte, dos patios o arboleda además del frente y el jardín, la lista pasa de dos elementos y el reparto se estira demasiado. Para ese caso conviene el paquete de 20, que administra cuatro zonas a la vez.
Tres cosas: el color de cada zona, cuántas unidades van al frente y cuántas al jardín, y la hora en que podemos entrar a montar. Con fotos del venue proponemos nosotros el reparto y la paleta, y tú confirmas. El color se programa antes de que abra la puerta y se queda igual toda la noche, así que vale la pena revisarlo con calma junto a tu decorador o tu planner.
Sí, y en hacienda es lo habitual. Las guirnaldas Edison dan la luz cálida colgando sobre las mesas mientras los uplighters trabajan las superficies desde el piso; el sky tracker suma haces al cielo para la hora de llegada. Si además hay un muro liso de gran formato que quieras bañar completo, eso lo hacen los cañones City Color y se cotiza aparte. Lo monta el mismo equipo el mismo día.
Cuando la lista de elementos pasa de dos. Fachada, jardín, columnas de patio y arboleda son cuatro zonas, y doce unidades repartidas en cuatro dejan todo a media luz. También si quieres que el color cambie en vivo: los cambios por momento del protocolo piden DMX y operador, que entran desde el de 20 en 9,500 más IVA. Con dos zonas y color fijo, este paquete es el que rinde mejor.
Nos la mandas y la ajustamos al material. Un rosa palo queda precioso en cantera clara y casi desaparece sobre piedra oscura; un verde salvia sobre follaje se pierde y hay que subirlo a verde franco. Los equipos son RGBW, así que el rango es amplio, pero el tono final lo decide la superficie. Si dudas entre dos opciones, mándanos una foto del muro y otra del jardín tomadas de día.
Llegamos con las doce unidades cargadas y pedimos entrar temprano, antes de que el salón se llene de mesas y flores, porque hay que caminar el frente y el jardín dejando cada equipo entre 30 centímetros y un metro de su superficie. Todo se apoya en el piso: nada se atornilla, nada se pega, nada queda marcado. Probamos las dos zonas cuando la luz de día ya bajó.
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O con nuestro equipo
El servicio madre, los montajes de cada zona y el equipo para muro grande
Este paquete resuelve dos zonas del venue. Estas páginas explican cómo se trabaja cada una por dentro y qué entra cuando la superficie pide potencia en lugar de detalle.
Todo se cotiza junto y lo instala la misma cuadrilla el día del evento.
La página madre del servicio: qué se ilumina, a qué distancia se coloca cada equipo y los cuatro tamaños de paquete.
Iluminación Arquitectónica
Cómo se trabaja la mitad de atrás: dónde va el equipo para que una copa se lea de noche y qué color aguanta el follaje.
Iluminación de Jardines
La mitad de adelante en detalle: luz rasante sobre piedra, ángulo en corredores angostos y el arco de la ceremonia.
Columnas, Arcos y Cantera
Para el muro liso de gran formato que el uplighter no alcanza: cañones con cable y operador que cubren la superficie por potencia.
City Color