Básico Uplighting: un tono fijo bien elegido
12 par LED RGBW con un color programado para toda la noche, en salones de hasta 200 m². Elegir bien ese único tono es media batalla, y en eso te acompañamos.
Paquete Uplighting BásicoEl código HEX de tus flores o de tu marca, programado tal cual en cada par LED RGBW. Se valida contra tu muestra el día del montaje.
Dusty rose y rosa viejo no son el mismo color, aunque medio mundo los use como sinónimos. Si pasaste meses afinando la paleta con tu florista, o tu manual de identidad define un azul con nombre y apellido, lo último que mereces es que la iluminación lo resuelva "más o menos". Dentro de la renta de luces LED este es el encargo que se toma el tono en serio: mandas el código o la muestra y cada luminaria RGBW queda cargada con ese valor, sin aproximaciones.
El proceso tiene tres etapas y las tres están explicadas abajo: traducir tu referencia a una mezcla RGBW, aprovechar el canal blanco para los tonos que un equipo RGB común no alcanza, y cotejar el resultado con la muestra junto a la pared ya encendida. La programación de paleta personalizada viene incluida a partir del paquete Color Dinámico; si tu evento pide un único tono fijo, el Básico también lo lleva definido desde antes de conectar el primer par.
Traducción de la referencia, mezcla con canal blanco y prueba en sitio
Un color que se ve perfecto en pantalla puede comportarse distinto proyectado sobre cantera, tela o muro pintado. Por eso el trabajo no termina al recibir el HEX: hay una traducción, una mezcla y una verificación, y las tres corren a cargo del mismo técnico que opera el DMX durante tu evento.
Abajo va cada etapa con detalle. Si prefieres ir directo a números, los paquetes de luces LED parten de $4,500 + IVA con técnico incluido.
Recibimos la referencia en el formato que tengas: el código HEX de seis dígitos, una captura del manual de marca, la foto de tu paleta de boda o directamente la muestra de tela o del ramo. Ese dato se traduce a una mezcla de cuatro canales (rojo, verde, azul y blanco) que se carga por igual en todas las luminarias, de modo que la pared del fondo y la columna de la entrada proyecten exactamente la misma luz.
Aquí es donde el equipo pesa. Trabajamos con par LED ADJ Mega Par Profile, Chauvet SlimPAR y Elation SixPar: luminarias RGBW de grado profesional que mezclan el tono de manera pareja. Con LED barato la historia es otra: cada foco interpreta el valor a su modo y la pared queda con manchones que en fotografía se notan todavía más.
Un equipo RGB mezcla rojo, verde y azul, y con esos tres canales los colores saturados salen sin problema: magenta, azul rey, verde esmeralda. La bronca empieza con los tonos suaves. Para bajar la saturación, el RGB solo puede empujar los tres canales a la vez y el resultado se lava: el dusty rose termina en rosa chicle y el lavanda se va a morado. Ahí es donde se pierden las paletas que más trabajo costaron.
El par RGBW suma un cuarto canal de LED blanco real. Ese canal permite suavizar un tono sin ensuciarlo, que es justo lo que piden los pasteles, los nude y los champán. También resuelve algo que el RGB simula mal: los blancos. Un blanco cálido de ceremonia o un neutro de gala salen del canal dedicado, no de una mezcla forzada de tres colores, y por eso se ven limpios en persona y en cámara.
El día del evento la primera media hora es del color. Se encienden los pares con la programación cargada y colocamos la muestra de tela junto a la pared ya iluminada. Casi siempre hay que mover algo: la superficie tiñe la luz, y un muro de cantera cálida no devuelve el mismo tono que uno pintado de blanco. Se corrigen los valores hasta que la muestra y la pared se ven iguales, a ojo de quien sea.
Después viene la revisión en cámara, porque el sensor de un teléfono no lee el color igual que el ojo. El técnico verifica el tono en pantalla y hace el ajuste fino para que la foto muestre lo mismo que el salón. Esa programación queda guardada y el propio técnico la opera toda la noche: si a media cena decides calentar el ambiente un punto, se mueve desde el DMX sin tocar una sola luminaria.
Lo que conviene resolver antes de programar la primera luminaria
Ninguna de estas cambia el precio del paquete; todas cambian cómo se ve el salón. Llega con las respuestas y la programación sale a la primera.
Y si alguna te atora, pásanos la paleta tal como la tengas y la resolvemos juntos.
Son encargos distintos. La paleta de boda admite lectura cálida y convive con flores y textiles; el color corporativo es un valor cerrado del manual de identidad que se respeta al número, sin interpretación.
Un solo color unifica el espacio y manda en todas las fotos. Varios tonos piden jerarquía: cuál domina las paredes, cuál acentúa columnas o presídium, y en qué momento de la noche entra cada uno.
Dusty rose, lavanda, champán, terracota suave. Son los que el LED común arruina y los que más agradecen el canal blanco del RGBW. Si tu paleta vive en esa zona, avísanos desde la cotización.
La superficie es parte de la mezcla. Un muro blanco devuelve el tono casi puro; la cantera o el ladrillo lo calientan. La programación se compensa según lo que haya detrás de cada par.
La luz de color cae sobre manteles, ramos y vestidos, y puede favorecerlos o pelearse con ellos. Revisar la paleta completa evita que un rosa de pared ensucie el blanco del mantel.
Para lanzamientos y activaciones tomamos el HEX directo del manual y lo replicamos en cada luminaria, de modo que el espacio entero quede en el tono oficial y no en una versión cercana.
Rosas, azules, morados, dorados y blancos en salones, haciendas y terrazas de CDMX y Estado de México
Fíjate en la uniformidad: en un montaje bien calibrado no hay saltos de tono entre una luminaria y la siguiente, aunque la pared cambie de material a medio camino.
Cada uno de estos tonos salió de una referencia concreta del cliente: una paleta de boda, un ramo, un manual de marca.
Del tono único fijo al show diseñado a la medida: cuatro niveles con técnico incluido
Tu tono se programa antes del evento y llega cargado de fábrica al montaje, en cualquiera de los cuatro niveles. Escoge según cuántos equipos necesita tu espacio y si el color va a quedarse quieto o a contar la noche.
La programación personalizada de paleta aparece a partir del Estándar; el Básico trabaja con un único tono elegido de antemano.
12 par LED RGBW con un color programado para toda la noche, en salones de hasta 200 m². Elegir bien ese único tono es media batalla, y en eso te acompañamos.
Paquete Uplighting Básico
20 pares con cambios programados para ceremonia, cena y pista, coordinación con DJ y la programación personalizada de tu paleta. El más pedido del catálogo.
Paquete Color Dinámico
Más de 30 luminarias entre pares, barras y wash, con DMX multizona y visita previa al venue. Para haciendas y salones grandes con áreas separadas.
Paquete Ambiente Completo
50 o más luminarias, consola DMX dedicada, diseñador de iluminación y render 3D previo disponible. Para bodas de lujo, galas y festivales.
Paquete Producción de LucesHEX, muestras, pasteles, pruebas y qué pasa si el tono no convence
Respuestas tal como las damos por WhatsApp cuando alguien nos comparte su paleta.
Las dudas generales del servicio (cuántas luces pide tu espacio, precios, interior o exterior) viven en la página de luces LED.
Como lo tengas. El código HEX es lo más directo: seis caracteres después del numeral y no hay pierde. También funciona una captura del manual de marca, la foto de tu paleta de boda o el nombre del tono que te dio tu florista. Con eso armamos la mezcla RGBW y te confirmamos por WhatsApp cómo se va a programar. Entre más precisa la referencia, menos ajuste hará falta el día del montaje.
Sí, las dos. La foto nos da un punto de partida, con una advertencia: cada pantalla altera un poco el color, así que la tratamos como guía y no como valor final. La muestra física es oro: llévala el día del evento y la comparamos junto a la pared ya iluminada hasta que las dos se vean iguales. Ese cotejo en vivo es más confiable que cualquier pantalla.
Porque es un rosa desaturado, y desaturar es justo lo que un equipo RGB hace mal. Sin canal blanco, suavizar un rosa lo convierte en chicle o lo apaga en gris. Nuestros pares RGBW traen un LED blanco dedicado que baja la saturación sin ensuciar el tono, y por eso los pasteles, el lavanda y el champán sí salen como en tu paleta. Si tu boda vive en esos tonos, este es el equipo.
Sí, y es de lo que más nos piden en corporativos. Tomamos el HEX del manual de identidad, lo cargamos idéntico en todas las luminarias y validamos el resultado en cámara antes de que entren los invitados, porque esa activación se documenta sí o sí. Si el manual trae variantes para fondo claro y fondo oscuro, dinos cuál manda: la superficie del venue influye en cómo se lee el tono.
La prueba formal ocurre el mismo día: el equipo llega con margen de sobra, enciende los pares con tu color ya cargado y lo afina contra tu muestra antes de que llegue nadie. Si quieres revisar el espacio con anticipación, el paquete Ambiente Completo incluye visita previa al venue, y en Producción hay visita técnica y render 3D previo disponible para ver el diseño antes de montar.
Sí, porque lo verificamos en cámara y no solo a ojo. El sensor de un teléfono lee el color distinto de como lo percibe una persona, así que durante la prueba el técnico revisa el tono en pantalla y corrige los valores hasta que coinciden. También ayuda avisarle a tu fotógrafo qué paleta programamos: con esa referencia ajusta su balance de blancos y el resultado queda parejo entre su cámara y los celulares de los invitados.
Depende del paquete. El Básico programa un solo tono que se queda fijo. Desde el Estándar entran los cambios por momentos: un color para la ceremonia, otro para la cena y otro para la pista, operados por el técnico en el DMX. El Premium va más lejos con zonas independientes, así la cena mantiene su tono mientras la pista ya trae otro. Más que un límite de colores, lo que definimos juntos es cuándo entra cada uno.
Sí, y es una de las razones para pedir RGBW. Los equipos que simulan blanco mezclando rojo, verde y azul entregan un tono con tinte, a veces verdoso, a veces violeta. El canal blanco dedicado da un blanco real que podemos calentar o enfriar según el momento: cálido tipo vela para una ceremonia íntima, neutro para una gala corporativa. Dinos qué temperatura buscas y la dejamos programada desde antes.
Se corrige en el momento y sin drama. El color no está pintado, está programado: el técnico mueve los valores desde el DMX y en minutos ves la nueva versión en la pared. Por eso hacemos la prueba con tiempo antes del evento, para que decidas con calma y no con los invitados entrando. Y si a media noche quieres calentar o enfriar el ambiente, el mismo técnico lo ajusta al instante.
Escríbenos y te respondemos en minutos. También puedes llamarnos directamente.
En línea ahora
Escríbenos por WhatsApp sobre iluminación, sonido o efectos para tu evento y te ayudamos a cotizar. Te respondemos en minutos.
O con nuestro equipo
El mismo tono puede salir del salón hacia la fachada o moverse con el programa de la noche
Esta página resuelve el tono dentro del salón. Cuando la paleta también debe verse en el exterior, o cambiar con los momentos del evento, estos servicios la acompañan.
Todo se cotiza junto y lo instala el mismo equipo.
La página madre del servicio: qué resuelve el par LED, cuántas luces pide tu espacio y los cuatro paquetes con técnico incluido.
Luces LED para Eventos
La técnica donde tu color se aplica: pares al pie de la pared que convierten los muros del salón en columnas de luz.
Uplighting para Salón
Tu paleta en movimiento: un tono para la ceremonia, otro para la cena y otro para la pista, ejecutados en el momento justo.
Iluminación por Momentos
Cuando el color debe verse desde la calle: cañones de alta potencia que llevan el mismo tono a fachadas y exteriores grandes.
City Color