Básico: un solo ambiente toda la noche
12 par LED con un color fijo, para salones de hasta 200 m². No incluye cambios por momentos: es la opción cuando la noche pide un solo ambiente sostenido.
Paquete Uplighting BásicoCada acto de la noche pide su propio ambiente: ceremonia, cena, pista. Un técnico en la consola DMX ejecuta cada cambio en el segundo correcto.
Hay un instante en cada boda que casi nadie registra: termina la cena, el salón suelta el dorado y la pista despierta en color. Nadie vio al técnico moverse. Eso es la iluminación por momentos dentro de la renta de luces LED de REDEIL: par LED RGBW de Chauvet, Elation y ADJ programados para que cada acto de tu evento tenga su propio ambiente, con cambios que llegan exactamente cuando deben.
Ese guion se escribe contigo antes: qué momento pide blanco cálido, cuál dorado, cuándo entra el color de fiesta. Y la noche del evento un técnico opera la consola de principio a fin, coordinado con tu DJ y tu planner, listo para mover el guion si el programa se atrasa. Los paquetes con cambios por momentos parten de $7,000 + IVA; el uplighting de un solo color fijo, de $4,500 + IVA.
Tres piezas que trabajan juntas para que el ambiente cambie sin interrumpir el evento
Un cambio de color mal ejecutado se nota: apagón de dos segundos, tono equivocado, timing fuera de lugar. Uno bien hecho se siente como si el salón respirara con la fiesta. La diferencia está en tres cosas: un guion escrito antes, un técnico presente toda la noche y transiciones cargadas en la consola.
Aquí va cada pieza a detalle. Si prefieres ir directo al precio, los cuatro paquetes están al final de la página.
Todo evento con programa es una obra en actos, y cada acto tiene una temperatura emocional distinta. La ceremonia pide recogimiento: blanco cálido, intensidad baja, cero distracciones. La cena pide un dorado que le sienta bien a la comida, a la piel y a las fotos de mesa. La pista pide lo contrario: saturación, movimiento, tonos que suben la energía. De ahí sale el guion de luz: el documento donde queda escrito el ambiente que corresponde a cada acto y el punto exacto donde entra.
Lo armamos contigo a partir de tu minutario. Repasamos el programa, marcamos los cambios grandes (ceremonia, cena, baile) y los micro-momentos que merecen acento propio: la entrada, el brindis, el pastel. La programación personalizada viene incluida desde el paquete Estándar, y cada tono queda cargado en las luminarias RGBW antes de que abran las puertas.
El guion no se ejecuta solo. Un técnico de iluminación permanece en la consola desde la prueba inicial hasta el desmontaje, con el minutario a la mano y contacto directo con tu DJ y tu planner. Las señales se acuerdan antes: a veces la da el planner con una mirada, a veces el DJ desde cabina al rematar una canción, a veces el propio técnico, que ya leyó la sala y sabe que el pastel viene diez minutos antes de lo escrito.
Esa presencia es la diferencia entre programar luces y operarlas. Cuando el discurso del padrino se alarga, el ambiente de cena se sostiene lo que haga falta; si los novios adelantan el vals, el técnico reacomoda el guion en segundos. El paquete Estándar Color Dinámico incluye la coordinación con el DJ, y el Premium suma un asistente para manejar varias zonas a la vez.
La escena que mejor lo explica ocurre al final de la cena. Los meseros retiran los últimos platos, el DJ toma el micrófono, y en cuestión de segundos el dorado del salón cede su lugar a un color de fiesta. Ningún apagón. Ninguna pausa incómoda. Los invitados no vieron un cambio de luces: sintieron que la noche entró en su siguiente capítulo. Eso se logra con fundidos cargados en la consola, donde un ambiente se disuelve en el otro a la velocidad correcta.
El corte seco también existe en el repertorio, pero se reserva para un solo uso: el arranque de la pista, donde el golpe visual es parte del efecto. Todo lo demás se funde. En espacios grandes, el paquete Premium trabaja con DMX multizona: cada área del venue lleva su propio ambiente y su propia transición, de modo que la terraza puede seguir en tono tranquilo mientras adentro ya se celebra. Y si tu pista además pide haces en movimiento, ese trabajo es de las cabezas móviles, que conviven sin problema con el color de ambiente.
Lo que conviene resolver antes de cargar la consola
Ninguna de estas decisiones cuesta dinero extra; todas cambian cómo se vive la noche. Llega con ellas resueltas, o platícalas con nosotros, y el guion queda a la primera.
Si tu evento todavía no tiene minutario cerrado, no pasa nada: el guion admite versiones y se afina hasta la semana del evento.
Una boda típica corre en tres actos grandes: ceremonia, cena y pista. Un XV puede sumar vals y coreografía; una gala, premiaciones. Contar los actos es el primer borrador del guion.
El brindis, la entrada de los novios o el pastel pueden llevar un acento de luz breve. La regla del oficio: pocos acentos bien puestos valen más que un cambio cada diez minutos.
Puede ser el planner con el minutario, el DJ al rematar una canción o el técnico leyendo la sala. Lo importante es dejarlo acordado antes, para que ningún cambio dude.
Las ceremonias religiosas o muy solemnes suelen pedir luz sobria, sin color saturado. El guion lo respeta: blanco cálido fijo durante el rito, y el color aparece hasta el siguiente acto.
Guardar el color de fiesta para el baile hace que el arranque de la pista se sienta como estreno. Si la noche abre con todo desde la cena, ese golpe se pierde.
Congresos y galas corren con minutario al minuto: cada segmento con su ambiente, el color de la marca en los momentos clave y cero improvisación. La consola se entrega cargada y se ejecuta tal cual.
Ceremonias, cenas, brindis y pistas en CDMX y Estado de México
Cada foto corresponde a un acto distinto de la noche. Fíjate cómo el mismo tipo de luminaria produce ambientes opuestos según el momento: esa es la esencia del color por momentos.
Los equipos son par LED RGBW de grado profesional, con barras y wash cuando el espacio lo pide.
Del color fijo al show cargado en consola: cuatro niveles con técnico incluido
Los cuatro incluyen luminarias profesionales, técnico de iluminación, transporte, instalación y retiro. La diferencia real está en cuántos cambios de ambiente puede ejecutar cada uno.
Si dudas entre dos niveles, pásanos tu minutario y te decimos cuál lo cubre sin pagar de más.
12 par LED con un color fijo, para salones de hasta 200 m². No incluye cambios por momentos: es la opción cuando la noche pide un solo ambiente sostenido.
Paquete Uplighting Básico
20 par LED, control DMX, cambios por momentos y coordinación con DJ. El nivel donde vive el guion de luz, y el más pedido del catálogo.
Paquete Color Dinámico
30+ luminarias entre pares, barras y wash, DMX multizona, técnico con asistente y visita previa al venue. Para haciendas y salones grandes con varias áreas.
Paquete Ambiente Completo
50+ luminarias, consola DMX dedicada, diseñador de iluminación y show programado con integración de audio y efectos. Render 3D previo disponible.
Paquete Producción de LucesGuion, señales, timing y qué pasa cuando el programa se mueve
Respondemos estas mismas dudas por WhatsApp casi a diario. Aquí van tal como las contestamos.
Las dudas generales de luces LED (cuántos pares lleva un salón, marcas, consumo) viven en la página madre del servicio.
Con tu minutario en la mesa. Nos pasas el programa de la noche, marcamos juntos los actos grandes y los momentos que quieres subrayar, y asignamos un ambiente a cada uno. Todo queda programado en las luminarias antes de que llegue el primer invitado. Va incluido desde el paquete Estándar como programación personalizada. Un consejo: no esperes a tener el minutario perfecto; con un borrador arrancamos y lo afinamos la semana del evento.
Como prefieras. Hay tres esquemas que funcionan: el planner avisa siguiendo su minutario, el DJ marca el cambio al cerrar una canción, o el técnico decide solo porque ya trae el programa aprendido. En bodas lo más común es un esquema mixto: el planner maneja los actos formales y el DJ los de fiesta. Lo dejamos acordado antes del evento para que nadie tenga que buscar a nadie a media noche.
Los que pida tu programa; la consola no tiene un límite práctico. Nuestro consejo va en sentido contrario: menos es más. Tres actos grandes con dos o tres acentos puntuales (brindis, pastel, entrada) se sienten elegantes; un cambio cada quince minutos se siente como feria. El guion sirve justo para eso, para decidir qué momentos de verdad merecen su propia luz.
Casi todo se hace con fundido: un ambiente baja mientras el otro sube, y el ojo lo lee como atmósfera, no como maniobra. Los cortes secos los reservamos para el arranque de la pista, donde el golpe visual es parte del show. Ambas cosas se dejan programadas en la consola DMX, así que la velocidad de cada transición queda decidida con calma, no improvisada en el momento.
Nada grave, y esa es justo la razón de que el técnico pase la noche entera en la consola. Nada corre con reloj automático: cada cambio se dispara a mano cuando el momento de verdad llega. Si el discurso se alarga veinte minutos, el ambiente de cena aguanta veinte minutos más. Si el vals se adelanta, el técnico lo alcanza. El plan escrito es la guía; la sala manda.
Es el lenguaje con el que una consola les habla a las luminarias. Cada par LED recibe instrucciones: qué color mostrar, con qué intensidad y qué tan rápido cambiar. Gracias a eso el técnico controla todas las luces del salón desde un solo punto y puede moverlas juntas o por zonas. Sin DMX, cambiar de ambiente sería ir luminaria por luminaria apretando botones.
Antes del evento cruzamos contactos y repasamos el minutario con ambos; el día del montaje el técnico se presenta con el DJ y acuerdan las señales de los momentos musicales. La coordinación con DJ viene incluida en el paquete Estándar. Con el planner el trato es directo durante toda la noche. Tú no cargas con nada de esto: tu único trabajo es avisarnos quién es quién.
Sí. El técnico está en la consola precisamente para eso, no solo para ejecutar lo pactado. Si a media cena decides que el dorado se quede más tiempo, o que el color de la pista sea otro, se le dice al técnico (directo o a través del planner) y lo resuelve en el momento. Las luminarias RGBW pueden formar cualquier tono, así que no hay que cargar equipo nuevo.
Claro, la que más operamos: ceremonia en blanco cálido tenue; cóctel subiendo a un ámbar más presente; cena en dorado; brindis con un acento breve; primer baile con un ambiente hecho para la foto; y al abrir pista, el corte a color de fiesta que ya no para hasta el cierre. Seis momentos, una consola y un técnico que los va soltando conforme la noche los alcanza.
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Qué equipo entra cuando el guion pide más que ambiente
El par LED cubre los ambientes del interior. Cuando el guion incluye una fachada, un fondo protagonista o una pista con show, entran estos equipos y el mismo técnico los integra al minutario.
Todo se cotiza junto y se opera bajo la misma lógica de momentos.
La página madre del servicio: qué es el uplighting, cómo se eligen los colores y los cuatro paquetes completos con sus precios y equipos.
Renta de Luces LED
Al llegar el acto de pista, los haces en movimiento toman el relevo del ambiente. El complemento natural del cierre de la noche.
Cabezas Móviles
Una cortina de luz que sirve de fondo para el vals, el brindis o la mesa principal: el telón de los momentos que más se fotografían.
Cascadas LED
Si el guion también viste la fachada, con la llegada de invitados o el cierre con la hacienda encendida, este cañón de exteriores hace ese acto.
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