1 Cortina para Mesa de Novios
Fondo de tres metros con twinkle o luz fija. Es el photocall chico: parejas y grupos de cuatro o cinco personas de pie.
Paquete 1 cortina cascada LEDCortina LED de 3×3 m como fondo de fotos: cuántas personas caben en el encuadre, a qué distancia se paran y por qué la luz fija gana en cámara de celular. Desde $3,000 + IVA.
Hay un rato en toda fiesta en que nadie está sentado en su mesa: salió el postre, la pista todavía no se llena y la gente anda de pie con la copa en la mano. Ahí se forma la fila frente al fondo de luz sin que nadie la organice. Un photocall con cortinas de cascadas LED existe para ese rato: 3×3 metros de puntos de luz sobre truss portátil que vuelven cualquier esquina el lugar donde todos van a retratarse. Lo que lo separa del backdrop de la mesa de novios es quién dispara. Aquí retrata un invitado con el celular a pulso, a media luz y sin ensayo.
Eso mueve tres decisiones. El ancho, porque un grupo de cuatro o cinco personas no entra en el encuadre que le sobra a una pareja: una cortina da tres metros de fondo y dos cortinas dan seis metros continuos. El efecto, porque el twinkle parpadea y el obturador del teléfono lo agarra a media transición, mientras que en luz fija el fondo sale igual en todas las tomas. Y la separación: pegado a la cortina, el celular mide la luz del fondo y deja la cara en sombra. Un paso adelante y eso se corrige sin encender el flash.
Encuadre, lugar dentro del salón y el caso de las marcas
Un photocall se califica con una sola prueba: la foto que sube un invitado desde su teléfono, sin retoque y sin ayuda. Los tres bloques de abajo son justo lo que decide esa foto. Cuánto fondo queda detrás del grupo, en qué parte del venue se plantó la cortina y qué se le suma encima cuando hay una marca de por medio.
El equipo no cambia en ninguno de los tres: la misma cortina de 3×3 metros sobre un truss portátil que se regula entre los 2.5 y los 5 m de alto, apoyado en el suelo. Lo que cambia es la lectura del lugar, y eso se define antes de la fecha.
Una cortina mide 3×3 metros y ese número manda en el encuadre. Hombro con hombro, cuatro o cinco personas caben dentro de esos tres metros sin que las de las orillas queden con media espalda fuera del fondo. Cuando entra el sexto, o cuando alguien se cuela por un costado para salir también, la foto ya trae pared. Si tu evento es de los que llegan en bola (las amigas de la novia, la mesa completa de primos), ese ancho se acaba pronto y ahí conviene el backdrop de 6 metros con 2 cortinas, que da margen para un grupo grande y para dos tandas seguidas sin esperar turno.
El alto también trabaja a favor: los mismos tres metros dejan fondo de sobra arriba de las cabezas, y la foto vertical, que es la que todo mundo hace, no se corta contra el techo. Lo que sí pide criterio es la separación. La cortina es un fondo y no una luz de cara: si el grupo se recarga en ella, el teléfono mide esos puntos brillantes, cierra y las caras se van a la sombra. Con el grupo un paso o dos por delante del truss, el fondo se desenfoca en esferas de luz y el rostro recupera la luz ambiente del salón.
Hay dos escuelas y cada una tiene la mitad de la razón. Pegado a la pista, el fondo se usa muchísimo: los invitados ya están ahí de pie, ven la fila y se suman. El precio de eso es que el photocall se convierte en tapón en la zona de más tránsito, y en cada retrato cruzan dos o tres desconocidos por detrás. Apartado (el pasillo hacia los baños, una esquina de la terraza, el vestíbulo del salón) se usa menos porque hay que caminar hasta él, pero cada foto sale limpia y quien llega llega con la intención de retratarse.
El criterio con el que lo resolvemos es la luz. La cortina rinde donde la iluminación general no está al 100%, y en la pista eso ya se cumple solo. Un rincón a oscuras total deja el fondo espectacular y las caras no tanto; bajo un plafón encendido pasa lo contrario y los puntos se diluyen. De ahí que preguntemos dos cosas antes de decidir: qué tan cerca queda la barra, porque donde hay barra hay gente parada, y por dónde entran los meseros con los platos, que es el carril que nunca se bloquea. Si prefieres entender la estructura por dentro, está el montaje en truss y efectos.
En una activación el fondo de luz hace dos trabajos al mismo tiempo. Es la foto que el asistente sube por su cuenta, con el nombre del evento detrás, y es el muro donde se paran los voceros ante las cámaras. El color se elige distinto que en una boda: en vez del blanco cálido que favorece la piel, se va a blanco frío o a multicolor para acercarse a la paleta institucional. Para mover el color mientras el photocall está en uso hace falta control DMX, y eso aparece a partir del paquete de 4 cortinas, que ya trae operador técnico.
Lo que la cortina no sabe hacer es escribir. Los puntos de luz dan textura y profundidad, jamás un logotipo legible, así que en activaciones sumamos un gobo proyectado con el logo o el hashtag sobre el fondo o en el piso de enfrente. Para el equipo de marketing la ventaja es de logística: el truss carga su propio peso en el suelo, del recinto no se perfora ni se pega nada, y una o dos cortinas se montan en cerca de una hora, así que el fondo se arma la misma mañana del evento y se retira sin dejar marca.
Lo que preguntamos antes de apartar el punto del fondo
Ninguna de estas seis cambia el equipo que llega al venue, y las seis cambian cómo salen las fotos. Las cerramos contigo, con tu planner o con quien lleve la producción de la marca, siempre antes del día del evento.
Si te falta alguna, pásanos el número de invitados y una foto del área donde lo imaginas; el resto lo cerramos nosotros.
La lista completa importa menos que la costumbre del grupo. Hay eventos de cien invitados donde la gente pasa por parejas y ahí un fondo de 3 m alcanza. Hay otros donde la mesa se levanta entera a retratarse, y ahí los seis metros continuos evitan que la fila se estanque.
Cerca de la pista o de la barra se usa mucho más, con el costo de estorbar y de que pase gente por detrás de cada toma. Apartado rinde retratos limpios y menos tráfico. El acceso de cocina y las puertas quedan descartados de entrada.
El truss es regulable de 2.5 a 5 metros, así que el fondo se ajusta al plafón que haya. En techo bajo la cortina se acorta y el margen arriba de las cabezas se aprieta: ahí la foto vertical hay que encuadrarla más justa, y conviene saberlo antes.
Si el decorador va a poner letrero, marco o accesorios, el truss se monta por detrás y no le pelea el lugar a nada. Lo único que pedimos es orden de montaje: la estructura primero, los objetos del frente después, y el paso de la fila resuelto.
En boda gana el blanco cálido con twinkle, que es lo que la gente espera ver detrás de una foto de fiesta. En activación se va a blanco frío o multicolor por la paleta, con luz fija y un gobo aparte para que el logo se lea.
Si el fondo es para dos ratos de la noche, la cortina programada trabaja sola y no hace falta nada más. Si va a estar activo horas y quieres que el color cambie con el momento, entonces sí tiene sentido el control DMX y el operador que lo mueve.
Photocall en salones, terrazas y activaciones de CDMX
Fíjate en el espacio que queda arriba de las cabezas y a los costados: es lo que decide si un grupo de cuatro entra completo o si alguien se queda a medias. En los montajes bien plantados el fondo sigue habiendo después del último hombro.
Todas salen de montajes con cortinas de 3×3 metros sobre truss apoyado en el piso, sin un solo taquete en la pared del venue.
El ancho del fondo decide el nivel, no el tipo de evento
Los cuatro niveles traen las cortinas, la estructura de truss portátil, el cableado, el transporte, el montaje y el desmontaje. Para un fondo de fotos lo que se compara es cuántos metros de ancho te quedan detrás del grupo y si necesitas cambios de color mientras el photocall está en uso.
Dinos cuántos invitados esperas y en qué punto del salón lo quieres, y te decimos con cuál alcanza.
Fondo de tres metros con twinkle o luz fija. Es el photocall chico: parejas y grupos de cuatro o cinco personas de pie.
Paquete 1 cortina cascada LED
Seis metros continuos de fondo. Aquí entra la mesa completa de primos y se pueden retratar dos tandas sin que la fila se estanque.
Paquete 2 cortinas de 6 metros
Doce metros y operador técnico con DMX. Sirve cuando el fondo de fotos comparte noche con el backdrop de novios o con el escenario.
Paquete 4 cortinas con DMX
Ocho cortinas o más, DMX sincronizado y visita previa. El photocall es una zona entre varias, con diseño de distribución de todo el venue.
Paquete producción de cascadasEncuadre, distancia, celulares y logística del fondo
Van las dudas que nos llegan cuando el fondo es para los invitados y no para el fotógrafo contratado.
Si la tuya no está, escríbenos por WhatsApp con el número de invitados y el punto del salón que tienes en mente.
Una cortina da tres metros de ancho y ahí caben cuatro o cinco personas de pie, hombro con hombro. Para grupos más grandes, o si quieres que dos tandas se tomen la foto sin hacer fila, el backdrop de 6 metros con dos cortinas es el que rinde. El alto también son tres metros, así que la foto vertical no se topa con el techo.
Un paso o dos por delante del truss, nunca recargados en la cortina. Pegados, la cámara del celular mide los puntos de luz, se cierra y las caras salen en sombra. Con esa separación ocurren dos cosas buenas: el fondo se desenfoca en esferas de luz y el rostro recupera la luz del salón. Si el grupo es grande, quien dispara retrocede un paso más y ya.
Sin flash el fondo gana: los puntos se leen como esferas y la cortina se ve profunda. Con flash la cara queda bien expuesta, pero el destello aplana el fondo y le baja el brillo a los puntos. Por eso el photocall pide luz fija y no twinkle: un parpadeo se congela a media transición, y un mismo grupo termina con fondo distinto en cada toma.
A ratos, pero muy concentrados. El primero llega cuando ya nadie está sentado en su mesa, más o menos a la hora del postre; el segundo, cuando la pista lleva un rato prendida. Entre esos dos huecos pasa casi todo. La cortina se deja programada y operando toda la noche sin que nadie la toque, así que no hay horas que reservar: queda probada antes del primer invitado.
Junto a la pista se usa más, porque la gente ya está de pie y ve la fila. También estorba más, y las fotos salen con invitados cruzando por detrás. En un rincón aparte hay menos filas y retratos más limpios. Decidimos con dos datos del venue: por dónde salen los meseros y qué tan encendida queda esa zona, porque la cortina rinde con la luz general baja.
En la cortina misma no: los puntos de luz dan textura y brillo, nunca letras legibles. Lo que armamos en activaciones es sumar un gobo proyectado con el logo o el hashtag sobre el fondo o en el piso de enfrente, y ajustar la cortina a blanco frío o multicolor para acercarla a la paleta institucional. El montaje sale igual, solo se agrega el proyector.
De noche es cuando mejor se ve, siempre que haya techo arriba: carpa, pérgola o terraza cubierta. Las cortinas no están hechas para lluvia directa. El truss se apoya y se ancla en el piso, así que no hay que colgar nada del jardín. Ojo con un detalle: afuera no hay luz de plafón, y sin algo de luz al frente las caras salen muy oscuras.
Ocupa piso, eso sí. Las patas del truss se recargan en el suelo y piden su espacio, y hay que contar además a los que posan y a la fila que espera su turno. Por eso jamás lo plantamos frente a una puerta, en el acceso de cocina o en el carril de los meseros. Con el plano del salón, o con una foto del área, cerramos el punto antes de la fecha.
Para un photocall chico, el de una cortina: tres metros de fondo, twinkle o luz fija, estructura y montaje incluidos, en $3,000 más IVA. Si quieres seis metros continuos donde caben grupos grandes, el de dos cortinas en $5,500 más IVA. Los de cuatro cortinas y producción se justifican cuando el fondo de fotos es solo una de las zonas iluminadas del venue.
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La página madre, la estructura por dentro y lo que se proyecta encima
Si llegaste midiendo el ancho del encuadre, en la madre del servicio están los cuatro paquetes con precio y los tres comportamientos de luz. Y si lo que falta es que el logo o los nombres se lean sobre el fondo, eso ya es un proyector aparte.
Todo se cotiza con el mismo equipo y se instala el mismo día, con un solo traslado al venue.
La página madre: cortinas de 3×3 m, twinkle, cascada programada y luz fija, más los cuatro paquetes con precio.
Cascadas LED
La estructura por dentro: por qué no se taladra nada, cuánto piso pide y cuándo hace falta el control DMX.
Montaje en Truss y Efectos
El logo, el hashtag o los nombres proyectados: lo que la cortina de luz no puede escribir por sí sola.
Gobos Proyectados
Cuando el momento se mueve, el haz viaja con las personas mientras el fondo de luz se queda quieto detrás.
Seguidor de Luz