1 cortina para la mesa de novios
Tres por tres metros bien colocados detrás del presídium o en la esquina de fotos. El punto de entrada del servicio, con twinkle y el color que elijas.
Paquete 1 cortinaDesde $15,000 + IVA. Ocho cortinas de 3×3 m o más, 24 metros de cobertura hacia arriba, DMX sincronizado entre zonas y visita previa antes de cerrar el número.
Este es el nivel donde la cortina de luz deja de ser un mueble y se vuelve la planta de iluminación del lugar. Con ocho cortinas de 3×3 metros o más ya no estás eligiendo una pared: estás repartiendo el venue en zonas y decidiendo cuál de ellas se enciende primero. La entrada, la recepción, el corte entre la cena y la pista, el arco de ceremonia, los laterales que la cámara alcanza cuando el fotógrafo se echa para atrás. 24 metros de cobertura es el piso, no el techo.
Hay un momento del recorrido previo que se repite: vamos caminando el venue, alguien mira el pasillo de la entrada y cae el veinte de que los invitados van a pasar por ahí dos veces, al llegar y al salir. Ese pasillo termina llevando cortina. De conversaciones así sale el diseño de distribución, y de ahí el número real de cortinas. El precio arranca en $15,000 + IVA y se cierra cuando ya sabemos qué se camina; si tu salón cabe en un lateral, el paquete de 4 cortinas te rinde más.
Escala, sincronía y planeación: los tres frentes de este nivel
Los tres paquetes de abajo se explican con una cifra de metros. Este no. Aquí lo que se contrata es un reparto del espacio, una consola que manda sobre todas las zonas y un plano hecho después de pisar el lugar. El número de cortinas es consecuencia de esas tres cosas, no el punto de partida.
Si ya tienes el plano del salón a mano, salta a qué incluye el paquete. Si todavía no sabes cuántas zonas te salen, eso es exactamente lo que resuelve la visita.
Con una, dos o cuatro cortinas la pregunta es siempre la misma: qué muro. A partir de ocho la pregunta cambia de forma, porque el venue ya no tiene un fondo, tiene varias zonas con luz propia. Una cortina en el acceso hace que el invitado entre atravesando luz. Otra viste el muro de la recepción. Dos más, puestas de canto, separan la zona de cena del área lounge sin necesidad de una mampara. Y las que quedan van detrás de la pista, donde el brillo trabaja a favor del movimiento.
Ese reparto tiene una consecuencia práctica que se nota en las fotos: el fotógrafo deja de tener un solo ángulo bueno. Puede girar y encontrar luz en cualquier dirección, incluso en las tomas de invitados que nadie planeó. Cuando el espacio lo pide, sumamos arcos y figuras luminosas para que haya volumen y no nada más pared iluminada.
El control DMX completo es lo que convierte ocho cortinas dispersas en un solo sistema. Desde la consola, el técnico manda un color a todo el venue al mismo tiempo o lo manda a una zona sola. La diferencia se oye antes de verse: cuando el DJ anuncia el vals y las nueve u ocho cortinas cambian juntas en el mismo segundo, la sala reacciona. Si cada zona cambiara con medio segundo de retraso, el efecto se cae y parece falla.
Por eso los efectos van programados por zona y no en automático: twinkle suave en las mesas mientras la pista corre cascada programada, blanco cálido en el acceso durante toda la recepción, multicolor solo cuando abre la fiesta. La lista de cues se arma antes con quien lleve el protocolo, y alguien del equipo se queda en la consola de principio a fin para dispararla en vivo.
La visita previa viene incluida y a esta escala no es un trámite. Un técnico recorre el venue contigo y con quien lo administre: cinta en mano mide cada muro aprovechable, cuenta el piso libre que pide cada base de truss, checa que la altura entre a la regulación de 2.5 a 5 metros y revisa si la instalación eléctrica del lugar soporta el montaje completo. También se anota lo que no se toca, que suele ser lo que más se olvida: pasos de servicio, salidas y el ancho que el banquetero necesita para circular con las charolas.
Con eso sale el diseño de distribución personalizado: un plano con cada cortina, cada estructura y cada punto de conexión, más el orden de armado y la ventana de montaje que hay que pedirle al coordinador del salón. Recién entonces se cierra el presupuesto, y ese es el número que aplica el día del evento. Nada se estima a ojo desde una foto de WhatsApp cuando hay ocho estructuras en juego.
Lo que se define en el recorrido y no en la cotización
Por separado ninguna de las seis toca la cotización, pero juntas explican por qué dos eventos del mismo tamaño terminan con distinto número de cortinas. Vale la pena llevarlas pensadas al recorrido.
Si te falta la respuesta de alguna, tráela abierta: para eso caminamos el lugar antes de cerrar nada.
Por dónde entra, por dónde pasa dos veces y por dónde sale. Los tramos que se caminan de ida y vuelta rinden el doble que un muro que solo se ve de lejos, y suelen ser los que se olvidan al planear.
Una zona cuenta si alguien la mira o la fotografía. Iluminar un muro que queda tapado por el buffet gasta una cortina que hacía falta en otra parte, así que en el plano se descartan las paredes muertas.
Twinkle donde hay conversación, cascada programada donde hay baile, luz fija donde los celulares van a disparar sin flash. Mezclar los tres a propósito se ve mejor que poner el mismo parpadeo en todo.
Dos cortinas puestas de canto separan ambientes sin mampara y sin quitar visibilidad. Es el uso que más sorprende a quien llega pensando solo en fondos, y el que más ordena un salón grande y cuadrado.
Ocho estructuras piden más puntos de conexión que una. En la visita se revisa qué aguanta el tablero del venue y por dónde va el cableado entre zonas para que no cruce un paso de gente.
A esta escala el armado necesita el salón vacío y antes que mesas y decoración. El horario se pelea con el coordinador desde el recorrido, no la semana del evento cuando ya hay tres proveedores formados.
Bodas de lujo, corporativos y XV años con varias zonas encendidas
Fíjate en las tomas donde se ve más de una cortina en el mismo cuadro: ahí está la diferencia con un backdrop suelto. La luz no viene de un punto, viene de varios lados, y por eso el fondo no se agota cuando el fotógrafo cambia de ángulo.
También hay fotos de montaje. A esta escala el armado es la mitad del trabajo y preferimos que lo veas antes de contratarlo.
Ocho cortinas de base en $15,000 + IVA; la cifra se cierra tras el recorrido
Dentro del precio van las ocho cortinas de base, el control DMX completo, los efectos programados en todas las zonas, el equipo técnico durante el evento, la visita previa al venue, el diseño de distribución, la logística, el transporte, la instalación y el desmontaje. Cobertura en CDMX y Edomex.
Alcanza para el venue entero: acceso, recepción, división de ambientes, pista y ceremonia si va en el mismo lugar. Es el nivel que piden los eventos de 200 invitados en adelante, los corporativos con varias áreas y las producciones donde la luz es la escenografía.
Decoración total del venue con múltiples zonas sincronizadas por DMX. Ocho cortinas de 3×3 metros como base y el número definitivo definido en la visita previa, según cuántas áreas salgan del recorrido.
Si tu evento se resuelve en un frente y no en varias zonas
Los cuatro niveles parten del mismo módulo de 3×3 metros parado sobre truss portátil, sin perforar ni pegar nada al muro. La variable es cuántos frentes del lugar quedan encendidos y si hay consola detrás.
Un salón chico con la mesa de novios como único punto fotografiado no necesita este nivel; un venue con acceso, jardín y pista no cabe en el de cuatro. Cuando la duda queda entre dos, el recorrido la resuelve en una vuelta.
Tres por tres metros bien colocados detrás del presídium o en la esquina de fotos. El punto de entrada del servicio, con twinkle y el color que elijas.
Paquete 1 cortina
Los dos módulos se juntan y el ojo lee una sola pared brillante; también se pueden separar para dar fondo a la mesa principal y al arco donde se da el sí.
Paquete 2 cortinas
Doce metros sobre cuatro estructuras independientes, con consola DMX y operador técnico. Aquí el fondo ya acompaña la noche con cambios de color.
Paquete 4 cortinasZonas, sincronía, visita previa y cómo se cierra el precio
Estas son las dudas que llegan cuando alguien ya sabe que su evento no cabe en un solo fondo. Si te falta alguna, escríbenos por WhatsApp con el nombre del venue.
Lo genérico del servicio (efectos, colores, si se maltrata la pared, altura de techo) ya lo contesta la página madre.
Deja de haber un fondo único. Con ocho cortinas de 3×3 metros o más la cobertura arranca en 24 metros y el espacio se reparte: entrada, recepción, la división entre cena y pista, y el arco de ceremonia si toca. Cada zona tiene luz propia y su propio momento. Los otros paquetes resuelven un punto del salón; este resuelve el recorrido completo del invitado.
Sí. El DMX completo de este nivel corre todas las cortinas desde una sola consola, así que un cambio de color entra parejo en la sala entera o solo en la zona que te interese. Lo aprovechamos para el vals: la pista sube a multicolor y la entrada se queda en blanco cálido. La programación se define antes con quien lleve el protocolo.
Un técnico camina el lugar contigo: mide muros, cuenta metros libres, revisa alturas para el truss de 2.5 a 5 metros y verifica que la instalación eléctrica aguante el montaje completo. De ahí sale el número real de cortinas y los horarios que hay que pedirle al coordinador del salón. Va incluida en el paquete y es lo que evita sorpresas el día del evento.
Es un plano: dónde queda cada cortina, cada estructura y cada punto de conexión, con el orden de armado. Ahí se decide qué zona lleva twinkle, cuál lleva cascada programada y cuál se queda en luz fija. También marca lo que no se toca, como pasos de servicio y salidas. Te lo entregamos antes de cerrar el presupuesto para que lo revises con tu decorador.
Sí, es el escenario para el que existe. Eventos de 200 invitados en adelante, ferias, presentaciones de marca y XV años con producción visual: donde hay varias áreas trabajando a la vez y ninguna puede quedarse a oscuras. Sumamos arcos y figuras luminosas cuando el espacio pide volumen y no solo pared. Para un salón más chico, el de cuatro cortinas rinde mejor.
Viene equipo técnico completo, no un instalador suelto. Se ocupan del armado de las estructuras, del cableado entre zonas y de la consola durante toda la noche. Alguien queda atento al DMX de principio a fin, porque a esta escala los cambios de color se ejecutan en vivo y no en automático. Transporte, logística, instalación y desmontaje van dentro del mismo precio.
Más que cualquier otro paquete: son ocho estructuras o más, cada una con su tendido. Por eso pedimos el venue temprano y el horario se acuerda con el salón desde la visita previa, antes de que entren mesas y decoración. Reserva con cuatro a seis semanas de anticipación; la logística de este nivel no se arma en una llamada de última hora.
Llevamos respaldo de cada componente crítico: cortinas, fuentes y controlador. Si algo se cae a media noche, el técnico que ya está en sitio hace el cambio sin apagar las demás zonas, porque cada estructura trabaja independiente. Esa es la ventaja de traer equipo completo y no el equipo justo: hay de dónde tomar el reemplazo sin salir del venue.
El arranque son $15,000 + IVA con ocho cortinas de base. El número final depende de cuántas zonas salgan del recorrido y de qué tan enredado esté el montaje, así que el precio se cierra después de la visita y ese es el que aplica el día del evento. Nada aparece al final de la cuenta. Cobertura en CDMX y Edomex.
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Lo que suele entrar cuando la luz cubre varias zonas del venue
Las cortinas resuelven los fondos y las divisiones. Estos servicios resuelven lo que la cortina no hace: el exterior, el momento del vals y la estructura de arriba.
Sale en una cotización sola y lo levanta la misma cuadrilla dentro de la ventana de montaje que ya se pidió al salón.
La página madre del servicio: la cortina de 3×3 metros, los efectos disponibles y los cuatro niveles de paquete.
Cascadas LED
Cómo se para la estructura sin taladrar y cuándo conviene cascada programada en lugar de twinkle fijo.
Montaje en Truss y Efectos
Las cortinas visten el interior; el uplighter enciende la fachada y el jardín. Es la pareja natural de un montaje por zonas.
Iluminación Arquitectónica
Cuando el venue entero está brillando, el haz sobre la pareja es lo que separa el momento del resto de la noche.
Seguidor de Luz