50 metros: la pérgola o el altar íntimo
Resuelve la ceremonia típica: pérgola, arco floral o altar para reuniones de hasta 50 invitados, con montaje y desmontaje dentro del precio.
Paquete 50 metrosLíneas de foco Edison sobre la pérgola, el arco floral o la estructura de tela, coordinadas con tu planner y tu florista. Tensado sin perforar, cableado IP65, desde $3,500 + IVA.
Cuando llevas semanas puliendo los votos, lo último que quieres es un arco que se vea improvisado justo cuando todos voltean hacia él. Por eso nuestro trabajo arranca mucho antes del evento: tensamos líneas de foco Edison sobre la pérgola, el arco floral o la estructura de tela con un trazo pactado con tu planner desde la cotización, y el marco de la ceremonia queda listo horas antes de que alguien pise el pasillo. A diferencia de una pista de baile, en un altar manda el contorno de la estructura, y delinearlo requiere menos metros de los que cualquiera supone. Este montaje forma parte de nuestra renta de guirnaldas Edison para eventos.
Hemos tendido estas líneas en pérgolas de madera en Tepotzotlán, arcos de cantera en Huixquilucan, estructuras de tela en jardines de Coyoacán y playas donde no existe un solo punto de amarre. Todo el cableado es IP65 y nada se perfora: trabajamos con tensores, herrajes y postes telescópicos contrapesados. El detalle técnico de anclajes y corriente en exterior está desarrollado en nuestra guía para montar guirnaldas en jardín abierto.
Del trazo sobre la estructura a la coordinación con la flor y la hora en que la luz toma el relevo
Media hora antes de la ceremonia el florista da su último retoque y nosotros ya no tocamos nada: la línea de foco quedó tensada desde temprano y solo espera a que caiga la tarde. Llegar a ese punto sin sobresaltos depende de tres decisiones que se toman contigo, con la planner y con el florista mucho antes del gran día.
Aquí van las tres, en el orden en que aparecen durante el montaje. Si ya tienes las medidas del arco o de la pérgola, brinca directo a los paquetes por metros.
Sobre una pérgola las líneas corren con las vigas: paralelas al eje largo para que la vista viaje hacia el altar, o cruzadas entre travesaños cuando se busca una retícula cerrada arriba de las cabezas. En un arco floral el hilo nunca toca la flor; se tensa a la estructura que lo sostiene y baja a rematar en los dos pies, de forma que el foco dibuja el contorno y el arreglo va montado encima. Bajo una estructura de tela preferimos correr la línea por detrás del lienzo, porque la tela difumina cada punto de luz y el arco completo se convierte en una pantalla ámbar.
Ojo con un vicio que vemos seguido: tratar la ceremonia como si fuera pista y amontonar metros. Un arco delineado con pocos metros bien puestos se ve más caro que una nube de focos sin dirección, y por esa razón el paquete de 50 metros saca adelante casi cualquier ceremonia. Subir de paquete tiene sentido cuando además quieres luz en el pasillo, en los costados o en el área de recepción.
Con la planner acordamos el cronograma desde la cotización, y ahí queda fijado un orden que no se negocia: estructura primero, cable después, flor al final. Tendemos sobre el arco o la pérgola desnuda, marcamos los puntos de tensión y el florista viste encima, con lo que el cableado desaparece dentro del arreglo. Presentarse cuando la flor ya está puesta obliga a escoger entre dos males, mover el trabajo del florista o dejar cable a la vista, y ninguno de los dos le gusta a nadie.
Queda la conversación de la hora. Una ceremonia de las cinco de la tarde arranca con sol pleno y termina con el cielo apagándose: la guirnalda empieza casi invisible y en la hora dorada ya es la luz principal del arco. Si tu paquete trae dimmer, vamos subiendo la intensidad conforme baja el sol, de manera que al llegar los votos la línea está al cien sin que nadie haya notado un encendido. Necesitamos tres horas exactas: el inicio de la ceremonia, la salida de los novios y el retrato de pareja que tenga agendado el fotógrafo.
Cada material pide su técnica. En madera usamos abrazaderas y cinchos que reparten la carga a lo largo de la viga, y la pérgola se entrega sin una sola marca. Para cantera y muro colonial el taladro está descartado: rodeamos la columna o el arco con eslinga y tensamos contra la propia geometría de la piedra, el mismo sistema con el que trabajamos haciendas donde perforar está prohibido. Bajo carpa el tendido corre sobre la estructura de tubo cuidando no cargar la lona, que resulta el escenario más rápido de todos. Y si el altar va en pasto plano, playa o explanada, llevamos postes telescópicos con base contrapesada y armamos el marco desde cero.
El viento merece párrafo aparte. Cualquier línea floja se mece a la primera ráfaga y en pleno rito eso se lee como descuido; una línea corta y bien tensada con tensores de acero apenas registra el aire. Reducimos la luz libre entre apoyos en exterior abierto y anclamos a puntos duros, nunca agregando peso. Portalámparas y cableado son IP65, de modo que la lluvia tampoco es riesgo. Montar lleva de 2 a 4 horas y lo programamos con colchón amplio frente a la hora del rito, porque en la ceremonia, y esto la distingue de la guirnalda de la pista de baile, no hay margen para seguir ajustando mientras llegan los invitados.
Ninguna mueve el precio; todas mueven la foto de los votos
Antes de proponer un trazo necesitamos estas seis respuestas, y lo ideal es que salgan de una plática entre tu planner, tu florista y tu fotógrafo. Definirlas a tiempo marca la diferencia entre un montaje que fluye y uno que se resuelve a las carreras el mismo día.
¿Te falta alguna? Una foto de la pérgola o el render del arco con sus medidas nos basta para proponerte el trazo nosotros.
El cálculo parte del tramo que llevará luz, nunca del terreno completo. Multiplica el largo por 1.5 con líneas paralelas, o por 2 cuando se cruzan, y ese es tu número. Con pérgola sola difícilmente sales del paquete más chico.
Con sol pleno la guirnalda funciona como adorno; desde la hora dorada se vuelve la luz del arco. Para una ceremonia de mediodía suele convenir dejar el arco solo delineado y cargar los metros hacia la recepción.
Una línea detrás de los novios produce puntos desenfocados y caras a contraluz que piden relleno. Colocada arriba y un poco adelante, el arco se lee completo y las caras salen limpias. Lo consultamos con tu fotógrafo antes de fijar nada.
Trasladar la guirnalda a media fiesta consume horas y deja zonas apagadas. Preferimos cotizar las dos áreas desde el arranque: la ceremonia se queda encendida como fondo de fotos y la recepción estrena tendido propio.
La línea cruza siempre por encima del remate del arco o del travesaño de la pérgola. Basta un foco a la altura de las caras para meterse en la toma de los votos, y ese estorbo no se borra en edición.
El tendido IP65 aguanta agua sin drama, pero el punto de conexión debe quedar bajo techo o dentro de gabinete. Cuando existe carpa de respaldo, dejamos dibujado el trazo alterno desde antes para no rehacer nada contra reloj.
Pérgolas, arcos florales, cantera colonial y jardines de CDMX y Estado de México
Cada imagen sale de un montaje nuestro. Observa por dónde corre la línea respecto al arco y cómo ningún foco invade el encuadre de los novios: ahí está la diferencia entre un trazo planeado y una guirnalda colgada al aventón.
Puedes elegir foco Edison LED o de filamento vintage al mismo precio, y el cableado es IP65 en cualquiera de los dos casos.
El arco pide pocos metros; la boda completa pide bastantes más
Cada paquete llega cerrado: focos Edison (LED o de filamento, tú eliges), cableado IP65, transporte, montaje, desmontaje y operación durante todo el evento. Instalar no genera ningún cargo aparte.
¿Ceremonia y recepción en áreas separadas? Cotizamos los metros de ambas desde el inicio para que ninguna se quede a oscuras. Escríbenos por WhatsApp con tus medidas y en menos de 24 horas tienes respuesta.
Resuelve la ceremonia típica: pérgola, arco floral o altar para reuniones de hasta 50 invitados, con montaje y desmontaje dentro del precio.
Paquete 50 metros
El favorito de las bodas de jardín, porque delinea el arco y todavía rinde para la zona de mesas. Funciona hasta 120 invitados.
Paquete 100 metros
Piensa en ceremonia, pasillo y recepción dentro de una hacienda o finca grande. Incluye dimmer para ir subiendo la luz conforme atardece y asesoría en sitio.
Paquete 200 metros
Para venues enormes y eventos masivos: plantas de luz, dimmer, visita previa y una prueba de iluminación antes de la fecha.
Paquete 500 metrosMetros, viento, coordinación con la flor y el momento del encendido
Aquí reunimos las preguntas que más se repiten en el chat cuando alguien planea luz sobre su pérgola o su arco. ¿No aparece la tuya? Pásanos una foto del venue y la resolvemos directo por WhatsApp.
Las dudas generales de renta (tipo de foco, consumo, precios) están respondidas en la página principal de guirnaldas.
Pocos, casi siempre menos de lo que imaginas. La cuenta sale del tramo que llevará luz: multiplicas el largo por 1.5 cuando las líneas van paralelas y por 2 cuando se cruzan. Con una pérgola de cuatro por cuatro metros el paquete de 50 metros sobra, y el excedente sirve para rematar el pasillo o los costados del arco. Consejo práctico: mide el tramo real, nunca el jardín entero.
Para nada, porque jamás se amarra al follaje. El tensado va a la estructura que carga el arco (tubo, madera o varilla) y el peso se reparte entre puntos duros. Eso sí: nos toca entrar antes que el florista. Ya con el cable tendido sobre la estructura desnuda, él viste encima y el cableado queda sepultado dentro del arreglo. Déjalo amarrado en el cronograma y ni se nota que hay luz montada.
Aguanta, siempre que la línea esté corta y tensa. Se mece la guirnalda floja, la que cuelga con panza; una tendida con tensores de acero apenas registra las ráfagas. En espacios abiertos acortamos la luz libre entre apoyos y anclamos a puntos firmes o a postes con base contrapesada. Del agua ni te preocupes: el cableado es IP65.
Tiene, aunque su papel cambia con la hora. Mientras hay sol pleno funciona como elemento decorativo; apenas entra la hora dorada se empieza a leer cada foco, y veinte minutos después ya es la luz dominante del arco. Sabiendo la hora de inicio y la de salida de los novios decidimos el trazo para que ese cambio juegue a tu favor. Tenlas listas al cotizar.
Suena lógico y en la práctica sale caro: desmontar, trasladar y volver a tensar consume horas en plena fiesta, con el área del arco apagada y técnicos cruzando entre tus invitados. La jugada correcta es cotizar los metros de las dos zonas desde el principio. Así el arco sigue prendido toda la noche como fondo de fotos y la recepción brilla con tendido propio.
Nos sumamos al cronograma de montaje de tu planner desde la cotización y entramos siempre previo a la flor. Con el florista fijamos por dónde corre el cable y dónde van los puntos de tensión, para que su arreglo cubra todo eso. Llegar con el arco ya vestido obliga a mover flores o a dejar cable visible; evítalo compartiéndonos el cronograma al contratar.
Justo para eso existe la regla de altura: la línea cruza por encima del remate del arco o del travesaño de la pérgola, jamás dentro del vano. Un foco a la altura de las caras se roba la toma más importante del día y ningún retoque lo salva. Tendida arriba, la guirnalda enmarca y el fotógrafo aprovecha los puntos de luz como fondo. Coméntale el trazo desde antes.
De estructura propia que llevamos nosotros: postes telescópicos con base contrapesada más tensores, con los que armamos dos o cuatro puntos que delimitan el altar y sostienen las líneas. Funciona igual en playa que en venues donde perforar está prohibido. Avísanos desde la cotización para subir al camión el número correcto de postes.
Desde antes de que llegue el primer invitado, aunque el sol siga arriba: así nadie presencia el instante del switch. Cuando el paquete incluye dimmer, la intensidad va subiendo conforme cae la luz natural y al momento de los votos la línea ya está al cien. El operador, además, permanece durante todo el evento, por si algo se ofrece sobre la marcha.
Escríbenos y te respondemos en minutos. También puedes llamarnos directamente.
En línea ahora
Escríbenos por WhatsApp sobre iluminación, sonido o efectos para tu evento y te ayudamos a cotizar. Te respondemos en minutos.
O con nuestro equipo
Un solo equipo monta todo en el mismo día de trabajo
Resuelto el arco, quedan pendientes el primer baile, el fondo de la mesa de novios y la pista. Estos cuatro servicios cierran esa lista y comparten el mismo tono cálido de la guirnalda de la ceremonia.
Al cotizarlos juntos viajan en un mismo traslado, los instala el mismo equipo y los cuida un solo operador.
Aquí vive la información general: tipos de foco, formas de montarlas en pérgola, hacienda o terraza, y el detalle de los cuatro paquetes por metros.
Guirnaldas de Luces
Después de los votos la fiesta se muda a la pista, y ahí el montaje cambia: un dosel cruzado en zigzag que cubre toda el área de baile.
Guirnaldas para Pista de Baile
Una cortina de luz para vestir el fondo del altar o de la mesa de novios, en el mismo ámbar cálido de la guirnalda.
Cascadas LED
El haz que recibe a la novia en el pasillo y luego acompaña a la pareja cuando abre la pista con el primer baile.
Seguidor de Luz